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Las elecciones tienen que ser ganadas no compradas: iglesia católica

En su publicación Luz de Luz lanza un comunicado a los católicos para no caer en engaños o ser coparticipes en la compra-venta del voto

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El clero busca crear conciencia para que el sentido de su voto no sea producto de dádivas o chantajes.

El clero busca crear conciencia para que el sentido de su voto no sea producto de dádivas o chantajes.

La iglesia católica pide a su feligresía tener cuidado con los regalos y palmaditas en la espalda que dan los políticos en tiempo de elecciones, porque generalmente “los candidatos que compran votos no serán buenos gobernantes”.
 

En su última edición de Luz de Luz, la publicación oficial de la provincia eclesiástica del estado de Hidalgo, el clero busca crear conciencia para que el sentido de su voto no sea producto de dádivas o chantajes.
 

Explica en esta editorial de la forma en que los políticos utilizan las necesidades de la población para obtener el voto, aunque luego se olviden de manera inmediata en cuanto lo obtienen.
 

Hace ver que “las elecciones tienen que ser ganadas y no compradas; las elecciones tienen que ser ganadas, no robadas”.
 

Reconocen que el pueblo mexicano si trabaja  y se gana con mucho esfuerzo el sustento cotidiano y gran parte de la vida no recibe nada gratis.
 

Entonces, a la gente empobrecida, cualquier persona que le ofrezca dinero o despensa, una palmada o la sonrisa, a cambio entrega el corazón y se siente comprometida con ese líder dadivoso.
 

“Se siente apoyada, porque se le regala 500 pesos en un rato, y como casi nunca se les obsequia dinero que equivale a cinco o seis días de trabajo, por eso creen que si se les apoya es porque se les estima; se sienten importantes sólo porque fueron saludados de mano o de beso”, afirma el documento.
 

Detalla que los partidos tienen representantes o líderes en comunidades e instituciones o asociaciones civiles, y ellos son quienes mueven a la gente para que voten en favor de un partido; “ellos son los principales compradores de votos, ya que conocen a quienes necesitan, y de esto aprovechan la situación”.
 

“A jueces o delegados municipales se les corrompe o condiciona con los programas y apoyos federales, estatales y municipales, para obligar a la comunidad a que ‘pague’ alguna obra con los votos”, publicó.
 

Y hace un recuento de que gran cantidad de personas se encuentran necesitadas de medicamentos en tiempos de campaña, para ello les facilita ambulancias; el candidato da una palmada al enfermo, lo ayuda con medicinas y entonces se queda con la idea de que una vez ganada la elección así será siempre: servidor sonriente y generoso.

Gran parte de la ciudadanía no sabe distinguir entre una persona íntegra y una falsa. Y plantea como los candidatos son educados para que saluden y sonrían “y no se imaginan que una vez ganada la elección los votantes se convierten en los únicos votados, excluidos y otra vez marginados”.

Saca a relucir los artilugios de los políticos: días antes de elecciones se reparte dinero para asegurar que voten por ellos, incluso el día de las elecciones, se les ataja en el camino para ofrecerles dádivas o recordarles los apoyos, por lo tanto, tienen que votar a favor del partido en referencia.
 

Y advierte a la feligresía católica para que voten, pero no bajo amenazas de retirarles los apoyos o bajo engaños de que voten y después se les paga.
 

“Es importante votar, escuchar a todos los candidatos y conocer las diferentes propuestas que ofrecen para decidir libremente por quien hacerlo; que nadie te obligue a votar por alguien que no te convence”.
 

Y reitera que los candidatos que compran votos no serán buenos gobernantes, ya que la elección tiene que ser limpia.

En esta nota:
  • iglesia católica
  • elecciones 2018

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