Opinión

Charlas de futbol: El camino de un DT (con Edgar González)

EL NÚMERO 12

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Por: Carlos Castelán

Para muchos de nosotros, las palabras “director técnico” nos remiten inmediatamente a la primera división, al futbol de élite y a personajes como Mourinho, Guardiola o Bielsa, sin embargo, existen historias que empiezan desde abajo, y que van creciendo con base en esfuerzo y mucha perseverancia.

El día de hoy mis queridos lectores les traigo una charla muy amena que tuve con Edgar Eduardo González López, director técnico hidalguense egresado de la Escuela Nacional para Directores Técnicos (ENDIT), institución perteneciente a la Federación Mexicana de Fútbol (FEMEXFUT) y que compartió con nosotros su camino en esta llamativa profesión.

Edgar, como muchos que deciden empezar este camino, tuvo su primer acercamiento a los banquillos desde el césped, como jugador de futbol.

Esto inició queriendo ser docente, siempre el verme en frente de algún grupo enseñando, al principio pensé que alguna materia, siempre supe que me gustaría mucho eso, estar al frente de algún grupo de personas. Lo de ser director técnico me fui adentrando más cuando en el último año de mi carrera como futbolista me fui metiendo más en lo táctico, me di cuenta que me gustaba mucho, les ponía especial atención a las charlas y así empezó a crecer un gusto por enseñar o por ayudar a mis compañeros de equipo.

Su carrera como futbolista profesional fue en la tercera división, se desempañaba como portero dentro de la franquicia “Santiago Tulantepec”, y el ser cancerbero fue clave a la hora de decidir su futuro, pues fue por la posición por la que empezó a entender y observar los movimientos de compañeros y rivales.

Así, el bueno de Edgar decidió que, para cumplir su sueño, había que prepararse, por lo que en 2016 decide comenzar sus estudios en la ENDIT (Escuela Nacional de Directores técnicos).

Fue muy curioso porque antes (al ENDIT) se le conocía como el Centro de Capacitación, estaba a lado del Estadio Azteca y estuvo varios años cerrado, pero cuando yo me empiezo a dedicar a esto en el 2016, se abre nuevamente de forma presencial esta carrea en la nueva sede de la Federación (Mexicana de Futbol) en Toluca, entonces la federación manda el comunicado a través de redes sociales y fue ahí donde me enteré y pude hacer el proceso de selección. Entré a los 24 años.

Dentro de su estadía en la escuela para directores técnicos emanada de la FEMEXFUT, Edgar convivió con gente de futbol que, como él, buscaban progresar, prepararse y certificarse para dar el salto.

Fíjate que había mucha variedad en cuanto a los estudiantes. Te encontrabas desde exjugadores profesionales hasta jugadores en activo. Te puedo comentar que tuve la gran oportunidad de compartir aula con José Manuel Abundis, con el Cata Domínguez, con Horacio Cervantes, que era un central grandote que jugó en América y Pachuca, etc. Había también comentaristas deportivos estudiando allí y gente como uno que quizá no figuró en los primeros niveles de futbol pero que le invierte, se trata de actualizar y trata de hacer el esfuerzo para tener las bases para ser director técnico.

En los últimos años, la ENDIT ha registrado un máximo histórico de egresados, pues tan solo el ciclo pasado se graduaron poco menos de 60 inscritos, siendo que el promedio de egresados era de entre 35 y 40 al año.

Lamentablemente, la constante producción de directores técnicos no va acorde con las necesidades y sobre todo las oportunidades que puede ofrecer el futbol profesional, por lo que personas como Edgar, que no tuvieron una carrera en los máximos planos del balompié nacional o no fueron futbolistas en lo absoluto, buscan y pican piedra en las divisiones más elementales incluso antes de comenzar sus estudios formales.

Empecé (a buscar oportunidades) por ahí del 2014, cuando terminando mi carrera como jugador, …me doy cuenta que a mí me gustaría continuar en el futbol, pero de entrenador. Había una academia en Tulancingo que se llamaba Atlas Satélite, ahí el director técnico de la tercera (del equipo) donde estaba, se dio cuenta que a mí me gustaba mucho este tema y me invitó a ser su auxiliar porque a él le ofrecieron ahí trabajo de entrenador, fui con él y desde ahí. Esa fue mi primera oportunidad como entrenador estando de auxiliar y muchas veces ese es el camino de un entrenador, muchas veces tiene que iniciar como auxiliar, a veces como auxiliar del auxiliar del auxiliar, pero de ahí vas agarrando confianza y vas agarrando experiencia. Entonces ahí fue, por ese 2014 en esa academia juvenil de Satélites Tulancingo.

Como todo buen sistema piramidal, cuando uno se va, la posibilidad de avanzar le llega a otro, por lo que es importante aprovechar cuando la oportunidad llega.  

Después de ser el noveno auxiliar, al entrenador (del que era auxiliar) se le abren las puertas para volver a dirigir a nivel profesional en otro lado y empieza él a arreglarse con otro equipo fuera de la academia y a mí me otorgan toda la confianza para continuar con el mismo grupo donde yo era el auxiliar y ese ya fue como tal mi primera experiencia como entrenador. Pasé de ser de auxiliar a entrenador, a ser el que tenía la última palabra en cuestiones de entrenar lo físico, técnico, táctico y mental y es ahí donde refuerzo lo que te comentaba, que el entrenador tiene que saber todos los aspectos porque muchas veces estás tú solo, y hay muchísimos (equipos) de tercera donde el DT está solo y él es el único que mide las cargas y el que pone lo técnico y lo táctico. Esa fue mi primera experiencia.

Dentro de las academias juveniles quizá la experiencia de dirigir pudiera parecer “de chocolate”, pero incluso ahí se afrontan difíciles pruebas para un entrenador en formación.

Ahí en la academia de Atlas Satélites tuve la oportunidad de estar al frente de varios equipos del 2015 al 2016. En esos años fueron categorías juveniles (chicos entre los 13 y 15 años) participando en el Torneo Central de Reservas.
La prueba de fuego llegó en 2016 cuando nos dieron la oportunidad en esa misma academia, de ser el DT de una cuarta división premier, se le llama premier porque el torneo te da, si eres campeón, como premio una franquicia en tercera división, entonces por eso digo que fue una prueba muy muy importante en ese momento.
Fue un torneo muy complicado, era de muchos chavos debutantes, incluyéndome como DT. La verdad es que nos costó mucho trabajo ser protagonistas en el torneo, pero alcanzamos a salvar la categoría porque en ese torneo había descenso de la “cuarta premier” a la “cuarta B”, que también es cuarta (división), pero en una segunda categoría. Total de que pudimos salvar la categoría y ahí es mi última oportunidad en la academia, ya no estuve más ahí y fue cuando obtuve la gran gran oportunidad de estar dirigiendo tercera división profesional hasta Piedras Negras, Coahuila.

Cuando se es un director técnico sin pasado como jugador de primera o segunda división, conseguir oportunidades se vuelve más complicado, por lo que cuando llega una oferta de un lugar que está a cientos de kilómetros de tu hogar, tomarla es algo que no se piensa demasiado.

Hubo un jugador que vive allá en Piedras Negras, al que le tengo que dar crédito, que vino a jugar acá con una tercera de la academia de Satélites donde yo estaba en la cuarta división, él y yo coincidíamos a veces en los entrenamientos y tuvimos una buena relación, el jugador se entera que allá donde vive va a haber una tercera y me comenta “profe, no tienen DT, estoy hablando con el dueño, el proyecto es así, ¿cómo ve, le paso su número?” y le dije que claro, que se lo pasara, pensando en que no iba a pasar.
Yo no sabía en lo que me iba a meter, pero ahí estaba el jovencito queriendo aprovechar la oportunidad, queriéndose comer el mundo a puños… prácticamente arreglamos algo por teléfono y así se fue acrecentando la posibilidad de estar allá hasta que por fin nos fuimos a Piedras Negras, Coahuila, aventurándonos y teniendo el compromiso enorme de obviamente seguir con el ENDIT, porque yo en ese momento estaba estudiando el tercer módulo de la carrera, (aunque) solamente de un día presencial, los lunes de 1:00 pm a 4:00 pm y todo lo demás se veía en línea.

Perseguir tus sueños también requiere de muchos sacrificios, y Edgar lo entendió perfectamente durante su estadía en el norte del país.

Yo me tenía que venir el domingo de Piedras Negras a Monterrey, afortunadamente los hijos del dueño del equipo estudiaban en el ENDIT campus Monterrey, entonces los chicos estudiaban ahí y viajaba con ellos a Monterrey, de ahí tomaba un autobús hacia la Ciudad de México, eran 12 horas de estar toda la noche (en carretera). Yo despertaba a las 6:00 am en la Ciudad de México y un amigo y compañero del ENDIT amablemente me abría las puertas de su casa en Toluca.
Después de la escuela yo tenía que viajar, en aventón o en autobús, al aeropuerto. Yo combinaba, de Piedras Negras a CDMX en autobús y de CDMX a Monterrey en avión para después tomar un autobús que me llevara a Piedras Negras. Te estoy hablando de horas y horas de viaje, horas terrestres, horas aéreas y te lo juro no sé cuántos aviones tomé durante esos meses.

Lamentablemente, a veces las cosas no son como uno piensa, y cuando crees que las cosas marcharán bien, llegan las primeras dificultades y decepciones al mando de un equipo profesional de futbol.

(Cuando llego a Piedras Negras) …me encuentro con un plantel de 30 jugadores, de esos 30 jugadores de los cuales yo no armé el equipo, porque cuando yo llegué estábamos a un mes de iniciar el torneo, de esos jugadores, (tan solo) dos ya habían debutado en un sector profesional, cuando el grupo, porque la tercera división se divide por grupos según las zonas geográficas, era en verdad bravísimo, (nos había tocado) con fuerzas básicas de Tigres y Monterrey además de equipos muy serios como Bucaneros, Nuevo Laredo, etc. Entonces aventurarte en ese grupo era complicadísimo con más del 95% de tu plantel debutante.
Estuve ahí alrededor de dos meses y medio, era de pensar que los resultados no acompañaron, el proyecto también por ahí, lo que se dijo al inicio, ya no se empezó a respetar. No sé si te enteraste del tema de Marco Antonio Rodríguez que lo contrataron un rato para irse al Salamanca de España de la segunda división, que terminó viendo que iba a ser una especie de presta nombre y él dijo “yo no voy más, yo me regreso al tercer día”, más o menos así estuvo mi historia, quizá las intenciones de allá de la directiva (en Piedras Negras), era utilizar un poquito mi título y por ahí aprovecharse de eso, y no quiero decir que lo hicieron, pero esa era más o menos la intención. Ya cuando yo empecé a ver que ya no era la libertad de trabajo, que ya las cosas no eran como se plantearon al inicio y aparte lo resultados, estar tan lejos de casa y estar teniendo que viajar cada semana, terminaron siendo muchos factores en contra.

Tras experiencia agridulce en Piedras Negras, pues por un lado probó las mieles de dirigir en la 3ra división y por otro el incumplimiento de las condiciones que se acordaron, Edgar decidió volver a Hidalgo, donde comenzó a trabajar en un centro de formación en Tulancingo, hasta que nuevamente la ventana de dirigir dentro de la tercera división se abre.

Prácticamente yo regreso de Piedras Negras y estuve unos meses en el CEFOR Tulancingo hasta que en marzo de 2018 se empezó a desarrollar el proyecto del Centro de Formación Chaco Giménez. Esa franquicia estaba en Atizapán de Zaragoza, ellos la vendieron, (el actual dueño) la adquiere y ahí es cuando empezamos a trabajar en el CEFOR Chaco Giménez a partir del 2018.

Desafortunadamente, las cosas tampoco salieron de la mejor manera en el equipo.

Me gustaría decirte que ya en casa fue todo color de rosa, me encantaría decir eso, pero la realidad es otra. Acá también te enfrentas ante un proyecto, ante una directiva debutante a nivel profesional, te enfrentas otra vez al tema de los directivos que quieren pasar a ser también entrenadores, preparadores físicos, nutriólogos, todólogos, etc. Te enfrentas a (directivos que) no saben respetar las funciones como tal y a mi entender por ahí no van las cosas, creo que cada quién tiene una función. Se tienen que acordar los temas económicos, porque la nómina del entrenador no es un tema sencillo, sobre todo para los que no figuramos en el primer mundo como futbolistas pues es difícil contratarse tan rápido como entrenadores, es muy complicado, y entonces es muy complicado que donde te contratan también te den una sanidad y una seriedad en el tema económico y el tema de tu nómina, también eso es complicado.
La experiencia en CEFOR Chaco fue agridulce, porque regresabas a una experiencia profesional en casa, con un plantel que sí se puede decir que armaste, pero no con un ambiente sano para trabajar en lo futbolístico y prácticamente en ningún ámbito. Eso fue por ahí de septiembre del 2018. Fue una experiencia que ya terminó pintando más a drama que a comedia.

Con más dudas que certezas, Edgar termina su relación laboral en CEFOR Chaco Giménez y decide buscar en el lugar donde siempre había tenido la espinita de intentarlo, en Grupo Pachuca.

Desde que yo empiezo a ser entrenador dije “algún día voy a ir a tocar las puertas de la Universidad del Futbol, no sé qué tan difícil sea la verdad, pero yo un día lo voy a ir a hacer”. Y me acuerdo perfectamente de la fecha, seis de enero de 2019. Era lunes, con el currículum listo, ya con las heridas sanadas y sin conocer a nadie en la Universidad del Futbol voy a la oficina de recepción, me presento a dejar mis papeles, me comentan que no tenían vacantes y que cualquier cosa ellos me llamaban y di las gracias. Para mí era misión cumplida ¿sabes?, no me quedé con las ganas, vine, me presenté y lo hice.
Un día después recibo una llamada de la Universidad del Futbol en donde me preguntan si yo había dejado mi currículum, comento que sí y me piden que me presente a dar una clase muestra en JUEVES 09 de enero. Llego el jueves, empiezan a llegar los chicos de nivel licenciatura, puse un entrenamiento, algunos aspectos técnicos, físicos y tácticos y terminando toda la sesión se sienta conmigo el coordinador y me dice “mira me gustó mucho y noté estos detalles nada más, lo más seguro es que te llamemos”.  Me presenté un martes 05 de febrero de 2019 para firmar contrato.

Actualmente, Edgar se encuentra dentro de la Universidad del Futbol, en el Alto Rendimiento Tuzo. Ahí, se dedica a entrenar y dirigir a jóvenes que acuden a la institución, priorizando la formación ética, deportiva y mental de los que están bajo su cargo.

Yo te lo digo con toda la confianza y con todo el orgullo del mundo, en Grupo Pachuca es el mejor lugar donde pudiera imaginar estar. Al principio decía que a nivel estatal, pero hoy por hoy, en cuanto a mi edad, en lo que me puede servir como trayectoria, experiencia y currículum, y en cuanto a lo que puedo trascender internamente en la universidad, sí te puedo decir que hoy por hoy es el mejor lugar donde puedo estar a nivel nacional.
Más allá que ahorita no estoy en un nivel profesional, sé que, si sigue habiendo constancia, si sigue habiendo trabajo, si sigue habiendo resultados, no tarda en llegar una oportunidad aquí mismo dentro de la institución, o por qué no dar el salto a fuerzas básicas, porque también se vale y hay muchos entrenadores que hacen ese brinco.
Valoro y estoy consciente que estoy en un extraordinario lugar de trabajo, sin lugar a dudas.

ACLARACIÓN                                              
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo.

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