Opinión

El Derecho de Gil Borja

MUJERES 

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Por: Gil Borja

El Derecho de Gil Borja | Diseño: Grupo AM

El Derecho de Gil Borja | Diseño: Grupo AM

La semana pasada se conmemoró el día internacional de la mujer y de inmediato las redes se vieron inundadas de todo tipo de publicaciones.

La mayoría de ellas con gran nobleza, pero poco conocimiento, pues en realidad el 8 de marzo, más que una celebración, es una triste conmemoración del homicidio de 129 costureras asesinadas por el dueño de la fábrica para la que trabajaban, al realizar una manifestación y el torvo sujeto prendiera fuego al lugar.

Aquél acontecimiento sucedió en 1908 en New York, Estados Unidos de Norte América, y a más de 100 años, la lucha por el reconocimiento a sus derechos continua.

Llama la atención que al mismo tiempo y justamente a raíz de la conmemoración del día ya citado, se re abrió la discusión sobre el aborto, es decir, si corresponde o no el derecho a la mujer decidir sobre su cuerpo y/o sobre otra vida.

No entraré a la discusión por sí misma, sino a la intolerancia de hombres y mujeres respecto de éste tema; lamentablemente es tal nuestra ignorancia por el respeto a lo que puedan pensar los demás, que no tardaron en sumarse ataques de personas, unos contra otros, referente a la postura de cada uno.

Los comentarios fueron radicales y poco respetuosos, unos satanizando a las mujeres que se manifiestan a favor del aborto y otros ridiculizando a quienes están en contra.

Fue sorprendente ver posturas de Senadoras, Diputados, Académicos, Investigadores y “opinólogos”, radicales cada uno en su posición que lejos de permitir un diálogo y fijar posturas, sólo prendieron “fuego” al tema.

Con independencia de cuál sea la manera de pensar de cada uno, hoy nos debe quedar claro que no basta publicar en las redes sociales, supuestas solidaridades con y hacia las mujeres, mientras nuestro actuar sea exactamente el contrario.

El primero paso para el reconocimiento de los derechos, sea de mujeres, niños, adultos mayores, discapacitados, indígenas, etcétera, es el respeto a las ideas de los demás, o que pareciera en México estamos aún muy lejos.

Y el tema lo podemos trasladar a la academia, a la política e inclusive al actuar social de las personas y vemos lo mismo; una sociedad polarizada e intolerante, lo cual no es plausible ni anima a ver un mejor futuro para México.

Difícil labor tendrá el nuevo gobierno federal, que con el ejemplo deberá guiar a los mexicanos para evitar la confrontación, la denostación, las acusaciones vociferantes, y establecer una política de comunicación, respeto a las ideas y a las leyes previamente establecidas, de otra manera, y con todo y los buenos discursos, el futuro será desdeñable para todos.

Por hoy me despido, esperando tus comentarios.

Hasta la próxima.

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