Opinión

El objetivo es compartir, no competir

SEMILLAS ESTELARES

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Por: José Antonio Alcaraz

La verdadera revolución comienza en el interior de cada uno, cuando aprendes a ver la realidad con tus propios ojos y no con los ojos postizos impuestos a través de los sistemas que nos han dividido.

Desde la educación, la cultural, la religión, el gobierno, la política, la economía (parece infinita la lista), nos han cimentado en lo más profundo del subconsciente la idea del competir: Ser el chingón de chingones.

Quizá ese camino tenga ventajas en lo individual. Pero, si queremos trascender se requiere ir más allá de los viejos sistemas, pues todos somos un organismo, una sola humanidad, un solo universo.

Si no estás dispuesto a cuestionar tus creencias, nunca sabrás si estás siguiendo verdades o mentiras”. 

Traigo a cuenta esta frase, pues son tiempos de introspección, en la que nos volvemos inquebrantables, pues DEJAMOS DE TENER FE y seguir a ciegas, para saber realmente qué somos y por qué estamos aquí.

HACER COMUNIDAD ES EL CAMINO NATURAL

Justo cuando escribía este texto, llegó al teléfono un mensaje de WhatsApp con un video que compartió mi carnal Abdiel, a quien considero parte de mi familia.

El video lo creó Santiago Pando, otro carnalito y cineasta mexicano quien con su verdad, nos a ayudado a muchos a ver y sentir la nuestra.

Por ello, te comparto esta SINCRONÍA, el mensaje de este video: 

Hacer Comunidad es actuar en el mismo sentido como funciona la NATURALEZA: Los Pueblos Originarios de todo el mundo lo saben por experiencia.

La naturaleza funciona a través del compartir, no del competir. Entre más se comparte, más abundancia se crea y reproduce. En la naturaleza todo está conectado. Un ecosistema sano es aquel donde sus miembros interactúan en armonía y sincronía. 

La energía que mueve la naturaleza es el amor a la vida: la existencia misma que se crea y recrea. El egoísmo no existe en la naturaleza: ningún árbol guarda sus frutos esperando que suban sus precios. 

Compartir es el antídoto frente al egoísmo. 

Las comunidades viven en el detenimiento, no en el apresuramiento. El detenimiento les permite integrarse con la naturaleza y con los demás miembros de la comunidad. La naturaleza tiene su paso, pausado, sin parar. El tiempo es arte, no dinero.

Su manera de operar es a través de la integración, no de la separación. Todos somos uno: uno es todo. El amor es el que integra, el miedo el que separa. 

Hacer comunidad es el camino real y verdadero. YO LO CREO.

ACLARACIÓN                
La opinión expresada en esta columna es responsabilidad de su autor (a) y no necesariamente representa la postura de AM Hidalgo. 

Y tú, ¿qué opinas?