Opinión

Terrorismo Fiscal

GOL TRIBUTARIO

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Por: Juan Antonio Aguilar Cervantes

Desde la campaña de nuestro actual presidente, se insistió en el tema de que no habría una reforma fiscal en los primeros tres años de su administración, sin embargo, lo anterior no ha sido así, y lo explicaré en los siguientes párrafos.

Efectivamente no ha habido una reforma sustantiva respecto de los impuestos más importantes: ISR, IVA e IEPS; pero en materia de Código Fiscal de la Federación y Ley de Ingresos, han implementado cambios trascendentales que han afectado enormemente la situación jurídica y financiera de los contribuyentes.

En primer término, se eliminó la compensación universal, teniendo como consecuencia que los contribuyentes que generen saldos a favor de IVA o de ISR ya no los pueden compensar contra impuestos de distinta naturaleza, luego, únicamente pueden solicitar la devolución de esos saldos a favor, y es de todos conocido lo complejo que resulta que el SAT devuelva dichos pagos de lo indebido.

Por otro lado, ya  ha sido publicada en el Diario Oficial de la Federación la famosa reforma de tráfico de facturas, elevando a Delincuencia Organizada dicho delito. En efecto, con el pretexto de combatir a los factureros y a los contribuyentes que hacen uso de este servicio, se han avalado por nuestro Congreso de la Unión, una serie de reformas que afectan gravemente a los gobernados.

Al promover dichos cambios, uno que va a modificar el rumbo y devenir del empresariado mexicano, es el relativo a aumentar las causales de responsabilidad solidaria, rompiendo el velo corporativo, facultando a la autoridad hacendaria para cobrarle a los accionistas, directores generales o gerentes, contribuciones que no alcance a cubrir la sociedad.

Asimismo, los asesores fiscales y contribuyentes tendremos que reportar a la autoridad fiscal, en aras de obtener su autorización, todos los esquemas o consultas que generen un beneficio directo o indirecto en materia fiscal, en total contravención de los más elementales derechos humanos, tanto de los asesores como de los contribuyentes.

Han aumentado dramáticamente las auditorías en lo que va del año, y han llovido cartas-invitación a los contribuyentes en intentos desesperados por parte del SAT de allegarse de recursos para cumplir con los planes de gasto de la presente Administración, sin entrar a detalle de qué tan viables sean algunos de ellos.

En este sentido, lo que está por venir no es otra cosa que un terrorismo fiscal, que se traduce en aterrizar en la legislación, medidas que parten de la premisa que todos los contribuyentes somos unos evasores despiadados, so pretexto de la existencia del tráfico de facturas.

No creo que se logre el propósito de elevar la recuadación y lo que sí están logrando es espantar y desincentivar a los empresarios, tanto nacionales como extranjeros, para invertir en nuestro hermoso y golpeado país.

Y tú, ¿qué opinas?