Irapuato, Guanajuato.- Así se vivió la llegada de Melchor, Gaspar y Baltazar a la ciudad de Irapuato, la 51 edición de la cabalgata de los Reyes Magos.

El día llegó, los tres Reyes Magos llegaron a la ciudad para recorrer las principales vialidades de Irapuato, acompañados de múltiples contingentes y 42 plataformas adornadas para desfilar en esta tradición irapuatense.

Familias desde muy temprano salieron a las orillas del recorrido de la cabalgata para apartar sus lugares, incluso registrando algunos confrontamientos.

Niños y niñas con sus coronas, luces y globos corrían y jugaban mientras esperaban el inicio del desfile. En tanto unidades de Protección Civil y Policía Municipal recorrían el camino de los reyes para mantener seguros a los asistentes.

A pocos minutos de iniciar el desfile los niños dieron una porra a los Reyes Magos dando inicio al evento. Desde azoteas, ventanas, tapancos y el toldo de diferentes vehículos las familias llenas de alegría recibieron con aplausos y gritos a cada contingente.

Tablas rítmicas, bandas de guerra, tambores, instrumentos de viento, luces y pirotecnia se adueñaron de las calles pintando sonrisas en cada uno de los niños y niñas, y por qué no, de cada adulto que fueron a disfrutar del evento.

Tras casi una hora y media de carros alegóricos, los gritos nuevamente se hicieron escuchar, las fanfarrias anunciaban la llegada de los tres reyes, tambores hacían vibrar el suelo.

Tras la plataforma de tambores dos grupos de mensajeras cargaban baúles con los que recogían cada una de las cartas de los miles de niños que acudieron con la ilusión de ver a los Tres Reyes Magos y que se fueron a sus camas para esperar que se hayan cumplido los deseos que dejaron en sus cartas.

Una vez terminó la tradicional cabalgata, las familias se retiraron casi de inmediato, permitiendo abrir la circulación del tráfico vehícular poco a poco.

LF

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