Irapuato.- Bastaron dos días de lluvias, después de aproximadamente 15 días sin precipitaciones, para que los fraccionamientos La Gavia y Los Encinos volvieran a enfrentar inundaciones que, de acuerdo con sus habitantes, ya dejaron de ser un problema aislado para convertirse en una situación recurrente que afecta viviendas, vehículos y la movilidad de las familias.
Las lluvias en Irapuato
El pasado domingo 9 y lunes 10 de agosto, las calles de ambos fraccionamientos quedaron bajo el agua, sobre todo en las entradas a ambos fraccionamientos; ante ello, vecinos denunciaron que el nivel de las inundaciones fue tal que algunas familias no pudieron entrar o salir de sus viviendas durante varias horas y tuvieron que esperar hasta cuatro horas después de la lluvia para poder desplazarse.
Los habitantes cuestionaron que este tipo de afectaciones sean descritas únicamente como “encharcamientos profundos”, pues aseguran que el agua no se limita a permanecer sobre las vialidades, sino que ha ingresado a viviendas y provocado daños en muebles.
“No pudimos salir durante horas”
No pudimos salir de la casa durante horas. Tuvimos que esperar casi cuatro horas después de la lluvia para que bajara el agua y pudiéramos pasar. Esto ya no es un simple encharcamiento, porque nos impide salir de nuestras propias casas”, comentó la señora Alejandra Martínez, vecina del fraccionamiento Los Encinos.
El problema, señalaron, resulta todavía más preocupante porque las inundaciones volvieron a presentarse después de aproximadamente 15 días sin lluvia. Los únicos dos días en los que se registraron precipitaciones en Irapuato durante este periodo fueron el domingo 9 y el lunes 10 de agosto, y en ambos casos los habitantes reportaron afectaciones.
“Estuvimos como 15 días sin lluvia y en cuanto llovió dos días seguidos, otra vez se inundó. Entonces no pueden decir que es porque ha llovido demasiado; con una lluvia que ni siquiera duró todo el día volvemos a tener el mismo problema”, señaló el señor Víctor Hernández, vecino del fraccionamiento La Gavia.
Los residentes sostienen que las inundaciones no son nuevas y que el problema se ha agravado con el crecimiento habitacional de la zona: desde la construcción de nuevos fraccionamientos ubicados en las inmediaciones de Plaza Gran Aria, sobre el bulevar Solidaridad y a unos metros del Asta Bandera, comenzaron a presentarse con mayor frecuencia los problemas de acumulación de agua.
“Japami no resuelve”
A lo mejor hay algo aquí que hicieron que en lugar de que el agua se quede en el estacionamiento de la Plaza (Gran Aria) la sacan hacia acá, porque basura no es, aquí se barre, entonces algo está pasando, pero Japami no resuelve”, indicó el señor Daniel Luna, vecino de Los Encinos.
La denuncia apunta a una posible falta de capacidad de la infraestructura para desalojar el agua pluvial que se concentra en esta zona.
Para los habitantes de La Gavia y Los Encinos, el problema no puede reducirse a retirar el agua cada vez que ocurre una lluvia. Consideran que se requiere revisar las condiciones de la infraestructura hidráulica y determinar por qué, pese a las obras y al crecimiento de la zona, las familias continúan enfrentando inundaciones.
El llamado refleja el hartazgo de los habitantes, quienes aseguran que cada temporada de lluvias deben enfrentar el mismo escenario: calles anegadas, dificultades para entrar o salir, vehículos expuestos al agua y el temor de que la inundación termine dentro de sus hogares.
La inconformidad aumenta porque, según los vecinos, no se necesita una lluvia extraordinaria para que el problema aparezca. Después de dos semanas prácticamente sin precipitaciones, bastaron las lluvias del domingo y lunes para que nuevamente las vialidades quedaran bajo el agua.
Los residentes exigieron que las autoridades dejen de atender el problema únicamente como una emergencia momentánea y realicen una revisión integral de la zona.
Consideraron que si las inundaciones se repiten cada vez que llueve, existe un problema que debe ser investigado y solucionado, particularmente ante el crecimiento urbano que ha experimentado el sector.
Para los habitantes, la discusión no debe centrarse en si el agua acumulada puede clasificarse técnicamente como un “encharcamiento profundo”. El punto es que las familias no pueden salir de sus casas, las calles quedan bloqueadas y el agua llega al interior de algunas viviendas.
Mientras tanto, los residentes permanecen a la expectativa de que las autoridades atiendan el reclamo y expliquen qué acciones se realizarán para evitar que las próximas precipitaciones vuelvan a convertir las calles de ambos fraccionamientos en zonas inundadas.
AM/Al Día buscó mediante su área de comunicación social una opinión sobre este tema a la Junta de Agua Potable, Drenaje, Alcantarillado y Saneamiento del Municipio de Irapuato (Japami), pero hasta el momento no se obtuvo una respuesta.
AAK



