Historia 112

Esta es la historia 112 de 450 que te contaremos sobre León

El legado de una ciudad siempre pujante como León, no solo se escribe en su industria o arquitectura, también en la zancada firme de sus figuras deportivas. 

Entre ellas, resplandece con luz propia Flora Moreno, la corredora leonesa que desde la década de los 80 se convirtió en un referente del atletismo mexicano, conquistando las rutas más exigentes del mundo a base de corazón y resistencia.

De seguir a un pionero a correr 43 kilómetros

La historia de Flora comenzó de forma casi fortuita, inspirada por la figura de Bernardo Urbina, ganador de la primera Carrera de los Barrios y es que lo que inició como una curiosidad, pronto se transformó en una disciplina que desafiaba la falta de técnica de la época.

“Yo empecé a correr viendo a un señor que salía a correr cerca de donde yo vivía, poco a poco empecé a entrenar con él, él me fue explicando poco a poco,  pero la verdad los corredores de antes éramos más de entender el cuerpo, no sabíamos de técnicas o de buenos tenis, de hidratación.

Recuerdo que yo corría con la boca cerrada, por ejemplo, o cuando empecé a prepararme para mi primer maratón, recorrí junto a Bernardo lo que muchos años después supe que fueron 43 kilómetros, por todo Torres Landa y todo lo que ahora es Libramiento que apenas se estaba construyendo, y bueno, así poco a poco fui desarrollando mi técnica hasta afortunadamente llegar a correr un maratón completo en 1983 y de ahí no parar”, recordó la atleta.

Su debut en el Maratón Independencia de León, en 1983, fue sólo el inicio de una travesía que la llevó a ganar los eventos más prestigiosos del país, incluyendo el Maratón Tangamanga, en San Luis Potosí, Guadalajara, Aguascalientes y su histórica doble victoria en el Maratón Internacional de la Ciudad de México (1988 y 1990), donde rompió sus propios récords.

Flora Moreno al ganar por segunda vez el Maratón Independencia de León. Foto: Cortesía Flora Moreno

El “Experimento” de la excelencia

La evolución de Flora no fue sólo física, sino también científica. Al lado del reconocido doctor Francisco Díaz Cisneros, la leonesa participó en lo que hoy serían entrenamientos de alto rendimiento, pero que en aquel entonces parecían adelantados a su tiempo.

Después de ganar en la Ciudad de México, me llamaron inmediatamente para representar a México en los Juegos Centroamericanos, pude conocer y llevar una preparación muy buena con el doctor Francisco Díaz Cisneros, nos medía muchos aspectos por cada kilómetro recorrido, desde los líquidos que tomábamos o hasta sacarnos pruebas de sangre, gracias a él pude aprender más de la preparación… eran experimentos muy bonitos”, relata Flora al borde de las lágrimas.

Y es que si no fuera por ese tipo de lo que ella llamó cariñosamente como ‘experimentos’, su carrera y visión por el atletismo no hubieran sido los mismos.

El nacimiento de ‘La Monarca’

Flora Moreno no sólo dominó el asfalto nacional; su nombre resonó en el Maratón de Nueva York, donde se consagró como la mejor corredora latina de la historia, y en el Maratón de Dallas (el segundo maratón de su carrera). 

Sin embargo, su consagración definitiva llegó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1990, donde se ganó el apodo de ‘La Monarca’ tras colgarse la primera medalla de oro en atletismo para México en esa justa.

A pesar de los obstáculos, como en los Juegos Panamericanos, Flora nunca se rindió: “Viví el proceso olímpico rumbo a Barcelona 92 y recuerdo que en los Panamericanos de Cuba fue una de las carreras más imponentes para mí, terminé en séptima posición, pero recuerdo que aunque tenía un plan para dosificarme e hidratarme, de manera muy rara yo recuerdo que sólo me alcanzó para los primeros kilómetros y después no había botella de agua alguna para mí”.

Sospecha que fue intencional: “Siento que por ahí me las escondieron y como pude, deshidratada básicamente, llegué a la meta, me molestó mucho que hubieran escondido mis botellas de agua, sé que pude haber tenido un mucho mejor desempeño. Ya con el paso de los años me parece que los mismos cubanos sabían que yo no debía ganar, hasta me hicieron dar una vuelta de más justo antes de entrar al estadio, fue muy duro para mí”.

Un legado que trasciende el cronómetro

Más allá de las medallas, el impacto de Flora Moreno se mide en las mujeres que inspiró a salir a las calles en una época en la que el deporte femenino enfrentaba múltiples barreras sociales.

“Algo que siempre recuerdo, y que me llena también de satisfacción, es que cuando yo lograba cruzar la línea de meta, muchas veces me buscaban mujeres como yo, que se me acercaban y me decían: ‘Usted Flora me motivó a mí a correr, mi esposo no me dejaba y mire, ahora estoy en esto de las carreras’. Eso siempre me llenó de alegría”, compartió con orgullo.

Madre de seis hijos, Flora equilibró la alta competencia con la formación de su familia, regresando de cada carrera para no descuidar a los suyos. Con el humor que la caracteriza, concluye sobre su “secreto” para el éxito.

Muchos me preguntaban que cómo le hacía para ganar tantas carreras, y yo bromeando les decía: tienen que tener 6 hijos” (risas).

Y es que aunque dio gran importancia a su desarrollo como atleta, sin duda alguna su prioridad y gran apoyo fueron sus hijos, a quienes siempre dedicó tiempo para ser una orgullosa madre, de esta forma, el nombre de Flora Moreno queda grabado como la mujer que corrió por amor al arte y terminó conquistando el olimpo del atletismo leonés y mexicano dejando un enorme legado.

DAR

En el marco de los 450 años de la fundación de nuestra ciudad, en Grupo AM desarrollamos el proyecto 450 Historias de León, una iniciativa para recuperar, preservar y compartir la memoria de nuestra ciudad.

Queremos que tú también formes parte de este archivo vivo. Si conoces una historia que merece ser contada, si fuiste protagonista o testigo de algún hecho que marcó a León, compártela con nosotros a través de este formulario:

Cuéntanos tu historia

Clic aquí para leer más historias.

450 Historias de León

Acompáñanos en un recorrido por la historia de León. Recibe en tu correo relatos sobre personajes, barrios, tradiciones y momentos clave, que celebran la identidad leonesa, en el marco de los 450 años de nuestra ciudad.

 

Leonés de nacimiento, adoptado por San Luis Potosí y ahora de regreso a la ciudad. Tuve la fortuna de cubrir la final por el ascenso en 2012, la sexta y séptima estrella logradas por Matosas, aunque...