La familia Castro se reunió en casa de Don Juan, líder de la familia, quien por más de 40 años ha sido aficionado al Club León, ahora sus nueve hijos y sus nietos han seguido la tradición.
Poco a poco los integrantes de la familia, se dieron cita en la casa de sus padres, quienes esperaron a cada uno con la casa decorada; las banderas no podían faltar y qué decir de los niños que llevaban todos sus playeras del León.
Al ritmo de la música y con una memoria USB,con todas las canciones de la porra, los niños y los adultos no dejaban de bailar; todos enredados en la bandera verdiblanca brincaban, gritaban y alentaban a su equipo.
“Vamos León, dale, dale, dale León, vamos a ser campeón, vamos ganar ¡Vamos por la novena!”, gritaban parte de los integrantes que ondeaban las banderas de su equipo.
Un comedor con 19 sillas fue ocupado por todos los aficionados del equipo, quienes cada año, y desde que pudieron regresar al estadio, no han dejado de alentar a su equipo; sin embargo debido a la situación de seguridad sanitaria este encuentro entre Atlas y León no fueron al Estadio Jalisco.
“Fuimos una vez a Jalisco y nos fue muy mal, hubo bronca y salimos raspados; por eso esta vez decidimos verlo en casa, en familia. El jueves fuimos al estadio y disfrutamos mucho”, platicó Juan Castro.
El partido empezó y todos se alistaron para ver el partido, la botana estaba en la mesa: tacos dorados, guacamayas, duros y la tradicional salsa de jitomate, acompañaron a la familia Castro a vivir la intensidad del fútbol.
“Estamos muy contentos por lo que está haciendo el equipo y confío en que vamos a ganar; si gana, saldremos a la calle a festejar con todos los aficionados y sonar duro el claxon; si perdemos, seguiremos de pie y siempre fieras de corazón”, puntualizó Juan Castro.