La Arquidiócesis de León informó que, a partir de enero de 2026, las 138 parroquias tendrán que contar con un Consejo que promueva los protocolos de protección a menores y adultos vulnerables.
El presidente de la Comisión de Protección de Menores y Adultos Vulnerables (Codiprome), el padre Apolinar Torres Ortiz, informó que con este paso se pretende promover los protocolos de prevención entre las familias que acuden a las parroquias.
Se busca impulsar fuertemente una cultura de prevención, es decir, que tengamos lugares seguros, espacios seguros… donde formemos parte de ese cuidado de seguridad de las personas. Es promover un buen trato, un trato correcto, un trato amoroso, donde se note la presencia de Dios”, señaló el presbítero.
La creación de la Codiprome y ahora, de los Consejos Parroquiales, son resultado de las medidas que los Papas han implementado en los últimos años para terminar con los abusos en la Iglesia.
Señaló que buscan que las parroquias sean espacios seguros y que, además, promuevan los protocolos de protección para que las familias, las escuelas y toda la sociedad los adopten.
El Consejo Pastoral de cada parroquia elige a los miembros de los Consejos, seleccionando de su comunidad a un trabajador de la parroquia, a dos madres de familia y un padre de familia, a dos catequistas, a un miembro de algún apostolado, a una psicóloga y al párroco.
Es muy importante que ninguno sea familiar del párroco. También, que tenga más de 35 años, que sean conocidos en la comunidad por su participación, de probada madurez, de formación seria y consistente.
Instrucción del Papa Francisco
Fue el 8 de mayo de 2021, cuando la Arquidiócesis de León anunció la creación de la Comisión Diocesana para la Tutela de Menores y Adultos Vulnerables. Esta acción, anunciada por el entonces Arzobispo Alfonso Cortés Contreras, busca prevenir delitos sexuales y proteger a las víctimas de abusos por parte de clérigos.
La decisión está en concordancia con las instrucciones del Papa Francisco. Las funciones de la Comisión incluyen promover la prevención de delitos sexuales y atender y acompañar a las víctimas con apoyo espiritual, psicológico y legal. La Arquidiócesis ofreció vincular a los presuntos culpables a los procesos que marque la legalidad canónica y civil.
La primera sentencia contra un sacerdote abusivo en el País data de 2005 en León. Un juez condenó a José Luis María y Campos López a seis años de prisión por corrupción y abuso erótico sexual contra menores. El 2 de abril de 2018, un juez sentenció al sacerdote Raúl Villegas Chávez a 90 años y siete meses de prisión por violación en Irapuato.
El último caso
El 14 de junio de 2025, un juez dictó prisión preventiva justificada al legionario Antonio María Cabrera Cabrera, imputado por violación reiterada contra un menor. Elementos federales capturaron a Cabrera a las 4:00 horas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), cuando provenía del extranjero.
Agentes de la Policía de Investigación mexiquense capturaron al sacerdote y lo trasladaron al Penal de Barrientos. Un juez de Tlalnepantla libró la orden de aprehensión el 26 de mayo por el delito de violación.
Sobre este hecho el actual Arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, advirtió que se mantiene una política de “cero tolerancia” en cuanto al abuso de menores por sacerdotes. El jerarca exhortó a la grey católica a no callar y a denunciar estos casos.
El arzobispo dijo haber reestructurado la Comisión Diocesana para Protección a Menores (Codiprome), otorgándole mayor autonomía.
El protocolo de la Codiprome indica: Al recibir una denuncia verosímil, el Arzobispo nombra un sacerdote para una primera aproximación con la familia. E inicia una averiguación previa. Cuando se comprueba el delito, el caso se presenta ante El Vaticano y ante las autoridades civiles de Guanajuato.
RAA