Leon.- El arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, quien forma parte de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de León, señaló que en los nueve municipios que conforman la Arquidiócesis de León no se han tenido que suspender las fiestas patronales por motivos de inseguridad, como ha ocurrido en Irapuato.
Añadió que la inseguridad es un problema que afecta a todos y que de nada sirve llenar las cárceles de delincuentes si no se actúa también desde el seno familiar.
“La inseguridad es un asunto de todos. Requiere que todos le entremos al problema. La violencia no es solo de la persona que toma un arma de fuego o blanca. La violencia inicia en el corazón de las personas, pero también en las familias”, señaló.
Agregó que hechos como los asaltos en carreteras y las extorsiones son una manifestación de que algo está mal en la sociedad.
“Pues no solo hay malos, hay mal en la sociedad. Un profundo egoísmo”, expresó.
Calderón Calderón agregó que, si bien las autoridades tienen una parte de responsabilidad en la construcción de una relación social sana, también se requiere la participación de los ciudadanos.
“Si los ciudadanos no ponemos todo lo que está de nuestra parte, se van a llenar las cárceles y no vamos a terminar con el problema de inseguridad”, añadió el arzobispo.
Subrayó que la inseguridad es un tema que preocupa, pero se mantendrán las fiestas patronales en los municipios de la Arquidiócesis: León, San Francisco del Rincón, Purísima del Rincón, Manuel Doblado, Romita, Silao, Guanajuato capital, Ocampo y San Felipe.
“En la jurisdicción canónica de León no hemos llegado a estos puntos. En el municipio de León se ha tenido mucha coordinación con las autoridades y se está colaborando para que haya una mayor seguridad aún para las fiestas patronales”, dijo.
Agregó que han sostenido reuniones con el presbiterio para reforzar las medidas de seguridad durante estas celebraciones.
“Nos hemos reunido como sacerdotes, con los párrocos. Queremos seguir conservando esta libertad. Queremos también seguir ayudando a que la comunidad festeje sus fiestas patronales, que es hermoso, pero también tenemos que ir cuidando ciertas cosas para que no molesten a otras personas, como es el caso de la pirotecnia”, añadió.
“Nosotros no hemos suspendido una sola fiesta patronal, y no pretendemos hacerlo porque nos parece que no hay ese grado de inseguridad que hay en algunos otros lugares”, subrayó.
También se manifestó en contra del uso de pirotecnia. Recordó que durante la administración del arzobispo José Guadalupe Martín Rábago ya se habían emitido restricciones por las afectaciones al medio ambiente y a la salud, particularmente en zonas cercanas a hospitales y en hogares con mascotas.
“Hay indicaciones, pero no es en todos los casos en los que los sacerdotes echan cohetes. Hay mucha gente que quema cohetes desde su casa y le echan la culpa al párroco. Hay que tener más cuidado. La Iglesia no ha hecho más de lo que se le permite. Para poder hacer uso de la pirotecnia es la Sedena y Protección Civil quienes lo regulan”.
Aseguró que actualmente existe una mayor sensibilidad respecto al uso de pirotecnia, aunque pidió no responsabilizar de manera generalizada a los sacerdotes.
“Pero no nos echen la culpa a todos los padres”, concluyó.
AM