Generaciones de estudiantes, egresados, docentes, colaboradores y familias volvieron al Campus Campestre de la Universidad La Salle Bajío para celebrar 58 años de historia durante el Día de la Comunidad.
Más de mil 500 personas se dieron cita en la institución para compartir una jornada de convivencia, actividades familiares y deportivas, así como para reencontrarse con quienes forman y han formado parte de la comunidad lasallista.
La jornada comenzó con la eucaristía “Caminos de Encuentro”, presidida por monseñor Ramón Orozco, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de León, quien en su mensaje recordó a las juventudes la importancia de no perder de vista la fe.

Posteriormente, el Hno. Felipe Ocádiz Luna, vicerrector de Bienestar Universitario, dio la bienvenida a los asistentes y los animó a disfrutar de este espacio de encuentro y reencuentro, recordando el lema universitario Indivisa Manent.
En entrevista con AM, el Hno. Felipe Ocádiz destacó el crecimiento que ha tenido la institución desde su fundación y la importancia de mantener unido a quienes forman parte de ella.
“La comunidad que inició este proyecto no tenía idea del alcance que la obra iba a tener. Hoy lo vemos a 58 años de distancia. Las personas que iniciaron, si pudieran ver todo lo que se ha logrado y lo que estamos haciendo en favor de la comunidad del Bajío, les sería muy difícil creerlo”, compartió.

Agregó que el Día de la Comunidad representa una oportunidad para hacer una pausa y celebrar juntos.
“Es muy importante para nosotros porque hacemos una pausa para celebrar todos juntos: estudiantes, personal colaborativo, docentes y directivos”, señaló.
Volver a casa.
Uno de los momentos que reflejó este reencuentro entre generaciones fue la participación de egresados en partidos de fútbol, básquetbol y voleibol junto a los actuales Equipos Representativos de la universidad. También se llevaron a cabo las eliminatorias de la CONADEIP Femenil y Varonil.
Para Alejandra Velázquez, egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, regresar al campus tuvo un significado especial, pues este año comenzó a trabajar en un comité de egresados.

“Estar aquí en el Día de la Comunidad lo hace especial porque es el primer año en que se forma un comité de egresados. Este comité tiene la intención de que todos los que estuvimos aquí estudiando regresemos a lo que fue nuestra casa”, mencionó.
La egresada, quien concluyó sus estudios en 2019, destacó que el objetivo es mantener el vínculo entre quienes pasaron por las aulas de la institución.
“El lema ‘Lo unido permanece’ es lo que estamos trabajando. Para mí es muy especial estar creando espacios en el lugar que en algún momento me dio la oportunidad de desarrollarme profesionalmente”, expresó.
Además, invitó a otros egresados a acercarse a través de las redes sociales de Egresados La Salle Bajío, donde se anunciarán actividades durante el año.

Un campus para convivir
El encuentro también permitió que las familias recorrieran diferentes espacios del campus y participaran en actividades recreativas, culturales y de aprendizaje.
En la explanada de Mi Museo Universitario La Salle (MiM) se instalaron talleres de ciencia, hidroponía, papiroflexia, pulseras, decoración de macetas y nieves artesanales. El espacio también contó con la Ruleta Felina, juegos infantiles, los Feli Aros, la Lotería Lasallista y una cabina de fotos.
Los asistentes pudieron visitar además la exposición “Tránsitos. Una Tierra que desborda”, en las salas Flexi y Santander del MiM, mientras que en el Andador Cultural se presentó “Más que un juego. El fútbol transforma la realidad”, integrada por fotografías de gran formato de la Street Child World Cup 2026.
Para quienes actualmente forman parte de la universidad, el Día de la Comunidad también representa una oportunidad para conocer a otras generaciones y fortalecer los vínculos entre las distintas áreas.

Ana Rivera, estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, compartió que formar parte de esta celebración le permitió reconocer el sentido de pertenencia que existe entre los lasallistas.
“Me siento muy contenta de estar celebrando el 58 aniversario de la Universidad La Salle Bajío y de formar parte de la comunidad lasallista. Creo que es una comunidad muy unida y abierta”, dijo.
La estudiante destacó que la convivencia permite reunir a personas de distintas facultades y generaciones.
“Siempre dicen por ahí: ‘Una vez lasallista, siempre lasallista’. Creo que aquí aplica porque abren las puertas no solo a los estudiantes, sino también a los maestros y sus familias”, agregó.
Una celebración para todas las edades
Los más pequeños disfrutaron de la Granjita de la Facultad de Veterinaria, donde estudiantes explicaron de manera lúdica la importancia del cuidado y respeto hacia los animales.

A lo largo del campus también se llevaron a cabo presentaciones de danza árabe, flamenco, capoeira, tahitiano, ritmos latinos y teatro, además de otras actividades para toda la familia.
La Facultad de Turismo y Gastronomía recibió a los asistentes con el taller “Asado en Familia”, además de actividades de decoración de cupcakes y preparación de alimentos como tostadas de cochinita, elotes, tacos y aguas frescas.
La jornada concluyó con el concierto de la Sonora Imperial, que puso a bailar a la comunidad.
A 58 años de su fundación, el Día de la Comunidad permitió que quienes hoy estudian en La Salle Bajío convivieran con quienes alguna vez ocuparon sus aulas, en una celebración que tuvo como punto de encuentro la historia compartida y el regreso a una institución que para muchas generaciones se convirtió en parte de su vida