Estados Unidos.- El presidente estadounidense Donald Trump anunció el jueves en la reunión inaugural de la Junta de Paz que nueve de sus miembros acordaron destinar 7,000 millones de dólares para un paquete de ayuda para Gaza, mientras que cinco naciones aportarán tropas a una fuerza internacional de estabilización para el territorio palestino.
Aunque elogió los compromisos, Trump enfrenta el desafío no resuelto de desarmar a Hamás, un punto de fricción que amenaza con retrasar o incluso descarrilar el plan de alto el fuego en Gaza que su gobierno se anotó como una importante victoria en materia de política exterior.
Los compromisos monetarios, aunque significativos, representan apenas una pequeña fracción de los cerca de 70,000 millones de dólares que se calcula que se necesitan para reconstruir el territorio palestino luego de dos años de guerra entre Israel y Hamás. Si bien Trump elogió a los aliados por asumir compromisos de financiación y tropas, no detalló cuándo se implementarían las promesas.
“Un mejor futuro”
“Cada dólar gastado es una inversión en la estabilidad y la esperanza de una (región) nueva y armoniosa”, dijo Trump. Añadió: “La Junta de Paz está mostrando cómo se puede construir un futuro mejor aquí mismo, en esta sala”.
Trump también anunció que Estados Unidos se comprometía a aportar 10.000 millones de dólares para la junta, pero no especificó para qué se utilizarán los fondos. Tampoco estaba claro de dónde saldría el dinero, un monto considerable que tendría que ser autorizado por el Congreso.

Irán y Naciones Unidas
La junta se puso en marcha como parte del plan de paz de 20 puntos de Trump para poner fin al conflicto en Gaza. Pero desde el alto el fuego de octubre, la visión de Trump para la junta ha cambiado y quiere que tenga un alcance mucho más ambicioso: uno que no solo complete la tarea hercúlea de lograr una paz duradera entre Israel y Hamás, sino que también ayude a resolver conflictos en todo el mundo.
Pero el acuerdo de alto el fuego en Gaza sigue siendo frágil y la visión ampliada de Trump para la junta ha despertado temores de que el presidente de Estados Unidos busque crear un organismo que compita con Naciones Unidas.
Ante las críticas, Trump aseguró que la creación de su junta ayudaría a hacer viable a la ONU en el futuro.
“Algún día ya no estaré aquí. Naciones Unidas sí”, dijo Trump. “Creo que (la ONU) va a ser mucho más fuerte, y la Junta de Paz va a estar vigilando hasta cierto punto a Naciones Unidas y asegurándose de que funcione correctamente”.
Portaaviones en la región
Incluso mientras Trump hablaba de la reunión como un triunfo que ayudaría a traer una paz más persistente a Oriente Medio, lanzó nuevas advertencias a Irán.
Las tensiones entre Washington e Irán se agudizaron después de que Trump ordenó una de las mayores acumulaciones militares de Estados Unidos en la región en décadas.
Un grupo de portaaviones ya se encuentra en la región y uno más está en camino. Trump ha advertido a Teherán que enfrentará acción militar si no deja de lado su programa nuclear, renuncia a los misiles balísticos y detiene la financiación a grupos extremistas aliados, como Hezbollah y Hamás.
“Tenemos que llegar a un acuerdo significativo. Si no, pasan cosas malas”, dijo Trump.
Qué países prometieron tropas y financiación
Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Kosovo y Albania se comprometieron a aportar tropas para una fuerza de estabilización en Gaza, mientras que Egipto y Jordania se comprometieron a capacitar a la policía.
El despliegue de tropas se realizaría en un principio en Rafah, una ciudad que quedó prácticamente destruida y despoblada bajo el control absoluto de Israel, donde el gobierno de Estados Unidos espera concentrar los primeros esfuerzos de reconstrucción.
Los países que prometieron ayuda para la reconstrucción de Gaza son Kazajistán, Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Bahréin, Qatar, Arabia Saudí, Uzbekistán y Kuwait, dijo Trump.
El mayor general Jasper Jeffers, líder de la recién creada Fuerza Internacional de Estabilización, dijo que los planes contemplan a 12.000 policías y 20.000 soldados para Gaza.
“Con estos primeros pasos, ayudamos a traer la seguridad que Gaza necesita para un futuro de prosperidad y una paz duradera”, señaló Jeffers.
Algunos aliados de EU siguen escépticos
Casi 50 países y la Unión Europea enviaron funcionarios a la reunión del jueves. Alemania, Italia, Noruega, Suiza y Reino Unido figuran entre las naciones que no forman parte de la junta, pero participaron como observadores.
La mayoría de los países enviaron funcionarios de alto nivel, pero unos pocos jefes de Estado —incluidos el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, el presidente de Argentina, Javier Milei, y el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán— viajaron a Washington.
“Casi todo el mundo ha aceptado, y los que no, lo harán”, dijo Trump. “Y algunos están jugando a hacerse los graciosos —no funciona. No pueden hacerse los graciosos conmigo”.
Colaboración argentina
Milei, quien se ha convertido en el mandatario más alineado con Trump en la región, anunció que pondrá a disposición el envío de Cascos Blancos, el organismo argentino encargado de ejecutar asistencia humanitaria internacional, para colaborar en la reconstrucción de la Franja de Gaza.
“En esta etapa inicial, la Argentina está lista para contribuir. Ponemos a disposición la colaboración de nuestros Cascos Blancos. Nuestra trayectoria en operaciones de paz es un capital probado que ponemos al servicio de la fuerza de estabilización”, expresó Milei durante su discurso.
Asimismo, Milei afirmó que cree “en una diplomacia que asume riesgos para alcanzar la paz” y se refirió a lo que definió como una “nueva Argentina”, comprometida con una política exterior basada en la defensa de la vida, la libertad y la propiedad.
En contra
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, comentó esta semana que “a nivel internacional debería ser ante todo la ONU la que gestione estas situaciones de crisis”. El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, publicó en la red social X que la Comisión Europea nunca debió asistir a la reunión, ya que no tenía mandato para hacerlo.
Más países están “en el proceso de sumarse”, en algunos casos, obteniendo la aprobación de sus legislaturas, señaló Trump más tarde el jueves.
“Me encantaría tener a China y Rusia. Han sido invitados”, dijo Trump. “Se necesita a los dos”.
Elogian a Trump
Un funcionario tras otro aprovechó su turno para elogiar a Trump por su capacidad para poner fin a conflictos. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, lo calificó como el “salvador del sur de Asia”, mientras que otros dijeron que años de esfuerzos en política exterior por parte de su predecesor no lograron hacer lo que Trump ha hecho en el último año.
El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, dijo que Trump y los demás asistentes merecían agradecimiento por sus esfuerzos colectivos para Gaza. Pero Fidan, quien aseguró que Turquía también estaba preparada para contribuir con tropas para la fuerza de estabilización, advirtió que la situación sigue siendo precaria.
“La situación humanitaria sigue siendo frágil y continúan ocurriendo violaciones al alto el fuego”, dijo Fidan. “Por lo tanto, es esencial una respuesta rápida, coordinada y eficaz”.
Preguntas sobre el desarme de Hamás
Un punto central de las conversaciones del jueves fue la conformación de una fuerza internacional de estabilización para mantener la seguridad y garantizar el desarme de Hamás, una exigencia clave para Israel y un pilar del acuerdo de alto el fuego.
El grupo armado ha dado pocas señales que generen confianza de que esté dispuesto a avanzar con el desarme. El gobierno “no se hace ilusiones sobre los desafíos en torno a la desmilitarización”, pero se ha visto alentado por lo que los mediadores han informado, según un funcionario de Estados Unidos que no estaba autorizado a comentar públicamente y habló bajo condición de anonimato.
No habrá reconstrucción: Netanyahu
Desde una base del ejército en el sur de Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu reiteró su promesa de que “no habrá reconstrucción” de Gaza antes de la desmilitarización. Su ministro de Exteriores, Gideon Saar, dijo el jueves que “debe haber un proceso fundamental de desradicalización”.
Trump dijo a los asistentes que Hamás ha prometido desarmarse y que sería tratado “muy duramente” si no lo hace. Pero dio pocos detalles sobre cómo se llevaría a cabo la difícil tarea.
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio reconoció que “queda un largo camino por recorrer” en Gaza.
“Queda mucho trabajo que requerirá la contribución de cada Estado nación representado aquí este día”, declaró Rubio.
RAA