Estados Unidos.- Wall Street, el mercado bursátil de Estados Unidos tuvo un lunes frenético en el que se recuperó de pérdidas iniciales para cerrar con sólidas ganancias, mientras las preocupaciones se transformaban en esperanza de que la guerra con Irán quizá no sea tan prolongada. Los precios del petróleo oscilaron bruscamente, pasando de casi 120 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022, de regreso hacia los 90 dólares.
El S&P 500 llegó a caer hasta 1.5% antes de cerrar con una ganancia de 0.8%. El promedio industrial Dow Jones se recuperó de una caída de casi 900 puntos para sumar 239 enteros, o 0.5%, mientras que el compuesto Nasdaq avanzó un 1.4%.
Son las más recientes oscilaciones en los mercados financieros debido a la incertidumbre sobre qué tanto subirán los precios del petróleo y cuánto tiempo se mantendrán allí como resultado de las afectaciones en la industria energética en Oriente Medio.
Calman preocupaciones en Wall Street
Los mercados se recuperaron durante la última hora de las operaciones de Wall Street, luego de que el presidente Donald Trump declaró a CBS News que cree que “la guerra está muy completa”. Eso calmó las preocupaciones que se habían acumulado por la mañana, cuando el precio del crudo Brent, de referencia internacional, alcanzó brevemente los 119.50 dólares por barril, su nivel más alto desde el verano de 2022, luego de la invasión rusa a Ucrania.
Si los precios del petróleo se mantienen elevados por mucho tiempo, el presupuesto en los hogares que ya resienten los efectos de la persistente inflación podría ceder ante la presión. Las empresas, por su parte, también verían aumentos en los costos de combustible y para abastecer artículos en los estantes de sus tiendas o en sus almacenes de datos. Todo ello eleva la posibilidad de un escenario turbio para la economía global: la “estanflación”, donde el crecimiento se estanca mientras la inflación permanece elevada.
El estrecho de Ormuz y el petróleo impactan Wall Street
Las preocupaciones han girado particularmente en torno al estrecho de Ormuz, una vía fluvial frente a la costa de Irán por la que navega una quinta parte del petróleo mundial. Irán ha prometido atacar a los barcos que naveguen por el estrecho. Si el estrecho permanece cerrado aunque sea unas semanas, el precio del petróleo podría alcanzar los 150 dólares por barril, según estrategas especializados en petróleo y gas para Macquarie Research.
Pero los precios del petróleo redujeron sus ganancias durante el día, en un principio gracias a las versiones de que el G7 podría coordinar medidas para hacer retroceder los repuntes. Posteriormente registraron un desplome luego de que Trump declaró a CBS que a Irán “no les queda nada. No queda nada en un sentido militar”. Trump también añadió que, en lo referente al estrecho de Ormuz, está “pensando en tomarlo”, según CBS.
Desplome del crudo Brent
El crudo Brent retrocedió para cerrar en 98.96 dólares por barril y luego continuó su desplome por debajo de los 90 dólares. El crudo estadounidense de referencia alcanzó los 119.48 dólares por barril, pero luego retrocedió para cerrar en 94.77 dólares y más tarde cayó hacia los 85 dólares por barril.
El mercado bursátil de Estados Unidos tiene un historial de recuperarse relativamente rápido de conflictos militares, siempre y cuando los precios del petróleo no se mantengan elevados por mucho tiempo.
“Seguimos creyendo que la actual escasez de petróleo se revertirá en los próximos meses a medida que entre una nueva oferta y el petróleo caiga significativamente”, señaló Sameer Samana, director de acciones globales y activos reales en Wells Fargo Investment Institute.
Indicadores bursátiles
En total, el S&P 500 subió 55,97 puntos hasta cerrar en 6.795,99. El promedio industrial Dow Jones sumó 239,25 enteros y se desarrolló en 47.740,80, y el compuesto Nasdaq ganó 308,27 unidades y se ubicó en 22.695,95.
Para estar seguros, los precios podrían revertirse nuevamente en los próximos días dada toda la incertidumbre sobre la guerra. Eso fue lo que ocurrió en las enormes oscilaciones que sacudieron a Wall Street la semana pasada.
Mercados en el extranjero
En los mercados bursátiles en el extranjero —donde las economías dependen más de la importación de petróleo y gas natural— las acciones cayeron bruscamente antes de los comentarios de Trump. El Kospi surcoreano desplomó un 6%, el Nikkei 225 de Japón perdió un 5,2% y el CAC 40 de Francia pasó un 1%.
Los comentarios de Trump llegaron después de que el domingo declararon que los altos precios del petróleo valían la pena.
“Los precios del petróleo a corto plazo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear de Irán, es un precio muy pequeño que pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”, dijo en su red social.
Mercado de bonos
En el mercado de bonos, el rendimiento del Tesoro a 10 años cayó un 4,10% frente al 4,15% de la jornada anterior.
Las preocupaciones sobre la alta inflación y los precios del petróleo están empujando alza los rendimientos del Tesoro, los cuales alcanzaron brevemente el 4,20% el lunes.
Pero, al mismo tiempo, las preocupaciones sobre una posible desaceleración de la economía han sido un último momento. El viernes se dio a conocer un informe desalentador sobre el mercado laboral de Estados Unidos, que mostró que los trabajos redujeron más vacantes el mes pasado de las que añadieron.
Cierre de Ormuz
Las exportaciones de petróleo de Irán se estancarían y la producción se reduciría a la mitad si Estados Unidos e Israel tomaran su puerto en la isla de Kharg, lo que provocaría nuevos ataques de Teherán contra la infraestructura petrolera regional, aseguró JP Morgan en una nota.
Axios informó el 7 de marzo que el Gobierno estadounidense había debatido la toma de la isla, a unos 30 kilómetros de la costa iraní en el Golfo y que procesa el 90% de sus exportaciones de crudo.
Irán, el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), bombea alrededor del 4.5 % del suministro mundial de petróleo, con una producción de unos 3,3 millones de barriles diarios de crudo, más 1,3 millones de barriles diarios de condensado y otros líquidos.
Tráfico de petróleo al mínimo
A poco más de una semana del inicio de la guerra de Estados Unidos contra Irán, la crisis más grave en los mercados energéticos desde la década de 1970 está afectando a la economía mundial.
El tráfico de petróleo se redujo al mínimo, los productores más grandes de Irak comenzaron a quedarse sin lugares de almacenamiento por la incapacidad de exportar el crudo a los mercados mundiales y el país redujo su producción en más de dos tercios.
La interrupción ya ha ocasionado un aumento en los precios de la gasolina y el diésel en las gasolineras, así como costos de endeudamiento más altos para el Gobierno de Estados Unidos.
Reducen poducción
Los futuros del crudo estadounidense se dispararon un 36% la semana pasada, su mayor alza desde la década de 1980 y los precios se elevaron más en un solo día que desde su recuperación de la crisis pandémica de 2020.
El sábado, la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dabi informó que también estaba reduciendo la producción para evitar el desbordamiento de los tanques.
Minetras tanto China cuenta con una enorme reserva, suficiente para cubrir 200 días de importaciones, si los precios del crudo alcanzan máximos históricos de 150 dólares por barril y Arabia Saudita construyó un oleoducto hasta su costa occidental, que ha activado para gestionar algunas ventas a través del Mar Rojo.
Esperan barcos cruzar el estrecho
El estrecho de Ormuz no está oficialmente cerrado físicamente, el domingo, más de mil barcosesperaban para cruzar, con sus temerosos de ser atacados tras las amanezas iraníes.
Se estima que si se continúa negando el paso por el estrecho, la producción diaria en la región se vería en la necesidad de disminuir en más de cuatro millones de barriles. Y a finales marzo la disminución alcanzaría una décima parte de la demanda mundial.
El secretario de Energía de Estados Unidos., Chris Wright, afirmó ayer en una entrevista en Fox que “la energía fluirá pronto” a través del estrecho de Ormuz. Atribuyó el aumento de los precios a “la incertidumbre de que esta podría ser una crisis prolongada. Pero no lo será”.
Sin embargo el impacto aún se verá reflejado en Europa y Asia. Durante décadas, el ejército estadounidense y sus aliados han gastado miles de millones de dólares para garantizar la apertura del estrecho, el canal entre Omán e Irán es una superautopista para aproximadamente una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado.
Los pocos barcos que han salido del estrecho desde el inicio de la guerra transportaban principalmente petróleo iraní. Los operadores comerciales afirman que el crudo podría disparar su precio aún más si el estrecho no reanuda su transito en lo próximos días.
Materias primas
Pero la problemática no esta afectando solo a la industria petrolera, el cierre del estrecho se está extendiendo a los mercados de materias primas. Los precios del aluminio alcanzaron sus máximos luego de que las fundiciones de Oriente Medio declararan fuerza mayor.
Los analistas temen que Irán, aún debilitado pueda mantener el estrecho cerrado conmisiles y drones.
“Estamos ante lo que es, con diferencia, la mayor interrupción en la historia mundial en términos de producción diaria de petróleo”, declaró el historiador energético y Vicepresidente de S&P Global, Daniel Yergin. “Si se prolonga durante semanas, repercutirá en toda la economía mundial”.
”Eso es exactamente lo que Irán quiere”, afirmó Yergin, ”Atacar las instalaciones energéticas y el transporte marítimo parece ser un intento desesperado de hacer que la guerra sea tan dolorosa para las economías estadounidense y sus aliadas que Trump dé marcha atrás” expresó Yergin.
RAA