Ciudad de México.- A punto de cumplir dos años de su triunfo electoral, la Presidenta Claudia Sheinbaum ya rediseñó parte de su primer círculo de colaboradores en su gabinete, el Poder Legislativo y Morena.
La mayoría de los políticos heredados del sexenio anterior han disminuido su presencia o se han hecho a un lado de las responsabilidades que tenían encomendadas.
El último caso es el de Andrés Manuel López Beltrán, quien ayer renunció a su cargo de Secretario de Organización de Morena para buscar una candidatura de diputado federal en Tabasco.
Los contendientes en la campaña interna por la candidatura presidencial y que fueron premiados con cargos han sido acotados o separados de las funciones encomendadas por el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Adán Augusto López, Gerardo Fernández Noroña, Manuel Velasco y Ricardo Monreal, no gozan ahora de la influencia y poder de decisión con el que iniciaron en el sexenio.
Y Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán, designados en la Presidencia y Secretaría de Organización de Morena, respectivamente, antes de que Sheinbaum asumiera como Mandataria federal ya dejaron sus puestos.
Simbólicamente algunos de ellos se habían tomado una fotografía en el Zócalo en un evento el 9 de marzo de 2025 en el Zócalo y dieron la espalda a la Presidenta Sheinbaum, ignorando su arribo al Zócalo. El denominador común de estos políticos es su cercanía con el ex Presidente AMLO.
Igual dejó su cargo de Fiscal General de la República, luego de una tortuosa negociación, Alejandro Gertz Manero, quien ahora despacha en la Embajada de México en Londres.
Aunque su periodo debería terminar hasta 2028, Gertz fue obligado a renunciar el pasado 27 de noviembre de 2025 siendo sustituido por Ernestina Godoy, abogada de toda la confianza de Sheinbaum.
La salida de Luisa María Alcalde de la dirigencia morenista prácticamente fue anunciada desde Palacio Nacional, cuando Sheinbaum la invitó públicamente a ocupar la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal. En un gesto poco común dentro del oficialismo, Alcalde respondió mediante un video que analizaría la propuesta antes de aceptar el cargo.
Ahora, la renuncia de López Beltrán terminó con el intento de mantener bajo control partidista directo al círculo más cercano al ex Presidente.
La salida de “Andy” también ocurrió después de cuestionamientos públicos relacionados con viajes y estilo de vida de integrantes del obradorismo, particularmente tras la difusión de imágenes de sus vacaciones de verano, en 2025, en Japón.
Adán Augusto López pasó de ser uno de los operadores políticos más poderosos del obradorismo a quedar relegado en la conducción legislativa y en la interlocución con Palacio Nacional y quedar bajo sospecha por sus nexos con Hernán Bermúdez Requena, ex Secretario de Seguridad de Tabasco durante su Gobierno estatal, señalado por presuntos vínculos con la organización criminal “La Barredora”.
Ricardo Monreal también perdió centralidad dentro del movimiento, luego de haber sido pieza clave en las negociaciones legislativas del arranque del sexenio. Aunque mantuvo posiciones de coordinación parlamentaria pagó los costos políticos de algunos acuerdos impulsados desde San Lázaro y a su hermano Saúl le cerraron el paso para ser candidato a Gobernador en Zacatecas.
Manuel Velasco, coordinador del PVEM en el Senado, quien era un aliado visible tanto de AMLO como de Sheinbaum, ahora ha tomado distancia sobre todo tras la discusión de la reforma electoral donde los Verdes negaron su voto favorable.
Avanza sustitución de cuadros
Además de los cambios en Morena, la Presidenta Claudia Sheinbaum también comenzó a modificar posiciones clave en su gabinete y organismos estratégicos que habían quedado en manos de perfiles ligados al sexenio anterior.
Uno de los movimientos más relevantes ocurrió en Hacienda, donde Rogelio Ramírez de la O dejó la Secretaría de Hacienda y fue sustituido por Édgar Amador Zamora, perfil más cercano al equipo económico de la Presidenta.
En el Instituto Nacional de Migración salió Francisco Garduño, uno de los funcionarios más controvertidos del sexenio de López Obrador tras el incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez, y fue relevado por Sergio Salomón.
En la Unidad de Inteligencia Financiera, Pablo Gómez, uno de los cuadros históricos más cercanos a López Obrador, dejó el cargo y fue reemplazado por Omar Reyes Colmenares, identificado con el grupo del Secretario de Seguridad de Omar García Harfuch.
Desde el Ejecutivo también se impulsó el relevo en la Fiscalía General de la República, donde finalmente salió Alejandro Gertz Manero, impulsado originalmente por López Obrador.
El cambio permitió colocar en la FGR a Ernestina Godoy, una de las aliadas políticas más cercanas a Sheinbaum desde su etapa en la Ciudad de México.
Godoy dejó la Consejería Jurídica de Presidencia y posteriormente Esthela Damián fue sustituida en esa misma área por Alcalde, quien ahora quedó bajo las órdenes directas de la Presidenta.
En la Embajada de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma fue relevado por Roberto Lazzeri Montaño.
Moctezuma era considerado un cuadro cercano a López Obrador, ya que primero lo colocó en la Secretaría de Educación Pública y después lo envió como Embajador a Washington.
Con esos movimientos, Sheinbaum fue acotando liderazgos con poder propio, desmontando parte de la estructura heredada del obradorismo y fortaleciendo perfiles más alineados con su proyecto político rumbo a la segunda mitad del sexenio y la sucesión presidencial de 2030.
HLL