El escándalo de Vatileaks ronda en las reuniones previas al Cónclave para elegir al nuevo Papa.
Antes de dejar El Vaticano, Benedicto XVI dejó dicho que el informe sobre los escándalos en el seno de la Iglesia sólo podría ser conocido por su sucesor, pero varios purpurados consideran indispensable tal información para escoger al nuevo Papa.
El cardenal Francis George, de Chicago, sugirió que debería de cuestionarse sobre el informe secreto del escándalo de la fuga de documentos confidenciales en el papado de Benedicto XVI, durante las reuniones.
“Suponemos que vamos a plantear algunas preguntas a los cardenales implicados en el Gobierno de la Curia”, destacó Francis George.
Ayer, un grupo de cardenales, entre ellos Raymundo Damasceno Assis, presidente de la conferencia episcopal de su País, exigió que se den a conocer las conclusiones del informe sobre Vatileaks. “Seguro que su contenido influirá en las votaciones”, declaró.
Los tres autores del informe están presentes en la congregación, los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi.
Durante su habitual rueda de prensa, el padre Federico Lombardi, dijo que los cardenales pueden tener conversaciones entre sí durante las reuniones.
“Debemos pensar en todo lo que hacen los cardenales en estos días: están las reuniones, las congregaciones generales, y están los diálogos que los cardenales realizan entre sí”, destacó cuando se le preguntó si en las congregaciones se podrá hablar del informe sobre el caso Vatileaks.
Hoy, 148 cardenales asistieron a la tercera congregación, que, como todos los días, tiene lugar en el Sala Nueva del Sínodo, ubicada dentro del complejo del Aula Pablo VI, el auditorio más grande del territorio vaticano.
De ellos, 110 son electores, de un total de 115 previstos como votantes en el Cónclave, la reunión de la Capilla Sixtina que todavía no tiene fecha oficial de inicio.
El Vaticano dijo que aguarda la llegada de los últimos cinco cardenales antes de fijar la fecha para el comienzo del Cónclave del que saldrá el nuevo Papa.
Lombardi dijo que otro grupo de cardenales llegó el lunes por la noche, con lo que suman 110 de los 115 esperados para iniciar la reunión.
Cierran Capilla Sixtina
La imponente Capilla Sixtina cerró sus puertas desde ayer para prepararse para la celebración del Cónclave.
Tras la renuncia de Benedicto XVI, la célebre capilla permaneció abierta al público.
“En la tarde comenzarán las labores para acondicionar la capilla para la celebración del Cónclave”, precisó el vocero del Vaticano, padre Federico Lombardi.
Otras salas del inmenso museo del Vaticano, como el apartamento Borgia y la colección de arte religioso, podrán ser visitadas por los turistas de todo el mundo. La solemne elección del Papa se celebrará en la Capilla Sixtina, decorada con frescos de grandes artistas del Renacimiento, entre ellos Miguel Ángel y Rafael Sanzio.
Durante el Cónclave se instala una chimenea en el tejado de la capilla y el humo actúa como una señal. Si sale blanco (fumata bianca) tras la quema de las papeletas de la elección, significa que el cónclave ha finalizado y que se ha elegido a un nuevo Papa.