¿Qué son las montañas sagradas? Podríamos pensar que esta pregunta se refiere a la mítica cinta surrealista “La Montaña Sagrada” dirigida por Alejandro Jodorowsky, una película que con el paso del tiempo se convirtió en una cinta de culto. 
Pero no, al referirnos a las montañas sagradas, nos referimos aquellas que fueron construidas por la naturaleza y que por algún motivo tienen un significado muy especial para quienes viven en sus faldas. 
En este sentido el periódico “ABC” te dicen cuáles son las montañas sagradas más famosas, y te revela algunos de sus secretos. 
1) Uluru, Australia. Enclavado dentro del parque nacional Kata Tjutan, el monte Uluru es uno de los iconos naturales más famosos del país y ha significado para la tribu de los Anangu, sus guardines y hoy gestores turísticos, la madre tierra, tal y como indica la traducción al español del nombre aborigen. El “ombligo del mundo”, como también se lo conoce, cambia de color a lo largo del día, según la luz que reciba en cada momento y sus 3,5 km de ancho por 9,4 de contorno pueden ser visitados especialmente en el otoño y la primavera austral. 
2) Tindaya, España. En Fuerteventura, los antiguos majoreros adoraban esta montaña, a la que ofrecían regalos como ofrenda y donde tallaban la roca sus grabados podomorfos, es decir, con forma de pie, y siempre mirando al poniente. Los 312 grabados de estas características hacen que sea uno de los sitios arqueológicos más ricos de todo el archipiélago canario. Los aborígenes entendían que poseía poderes mágicos, por su relación con la luna y la fertilidad de su suelo en una isla de carácter desértico. 
3) Sorte, Venezuela. Situada al este del país caribeño, a sus faldas se venera la fuerza del espíritu de María Lionza, que se hace más notable en la noche del 11 para el 12 de octubre, cuando se celebra el Baile en Candela, con un centenar de personas que danzan y saltan sobre hogueras exhibiendo la invulnerabilidad que le dan los espíritus indios y los gritos que llegan desde el público. 
4) Kailash India. Se alza, solitaria y majestuosa, escondida tras un camino de profundos desfiladeros en el Tíbet. Ante ella acabaron durante siglos su peregrinación tanto los ascetas como los pastores. Se entiende en la mitología hindú que Shiva, el dios de la destrucción, reside en la cumbre del Kailash. Sus monasterios permiten el culto de una variedad de deidades, en un circuito que demanda a los visitantes hasta 72 horas. 
5) Athos, Grecia. Una tradición inquebrantable prohíbe a las mujeres llegar al monte Athos, pese a su origen mariano. Lugar de oración y reflexión, alberga una veintena de monasterios ortodoxos que van del griego al ruso, pasando por el búlgaro, serbio, georgiano y rumano. La Virgen María navegaba hacia Chipre, sostiene el relato, cuando una tempestad obligó al navío a desviar su derrotero para desembarcar en el monte Athos, para sorpresa de sus elementales pobladores, que dejaron el paganismo y se convirtieron al cristianismo. 
6) Ol Doinyo Lengai, Tanzania. Los masai la tienen por montaña sagrada y es un volcán con dos conos: uno, el del norte, todavía activo y con fumarolas que dan prueba del flujo subyacente, mientras que el del sur ofrece vegetación surgida entre la ceniza volcánica. La población autóctona creía que la divinidad residía en sus entrañas, de modo que cuando surgía la actividad eruptiva era interpretado como señal de la ira de Dios, a la que había que calmar con sacrificios de animales. 
7) Shasta, Estados Unidos. Situada al norte de California, esta montaña era para los aborígenes del Klamath el hogar de Skell, el espíritu del mundo supraterrenal, cuyo descenso de los cielos a la cumbre se producía a petición del jefe de la tribu. Hoy se le atribuyen propiedades de todo tipo, como casa de ángeles y guías espirituales.
8) Fuji, Japón. Es el símbolo por excelencia y el monumento más fotografiado del país. Durante la denominada semana Obon, en pleno verano, miles y miles las personas comienzan la escalada en una lenta procesión. En el volcán Fuji se conmemora a los antepasados, y se cree que es en esta semana cuando sus espíritus vuelven a la tierra para visitar a sus familiares. 
9) El Pico de Adán, Sri Lanka. Localizado en la República Democrática Socialista de Sri Lanka, este monte es considerado sagrado por hindúes, budistas y musulmanes, es también es centro de peregrinación para cristianos y judíos. No es llamativo por su altura, pero los creyentes piensan que éste simboliza la impresión de la huella de Adán, de Santo Tomás, de Buda y de Shiva. 

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