El miércoles 26 de junio recibió la confirmación: fue aceptado para recibir un trasplante de cara en el Hospital General Dr. Manuel Gea González de la Ciudad de México.
Nació en Celaya hace 38 años, 32 de ellos los ha vivido sorteando cirugías, médicos, miradas prejuiciosas y momentos de rechazo.
Justo tenía 6 años cuando lo rociaron con gasolina y lo prendieron, el fuego afectó el 75% de su cuerpo, le destrozó el rostro, pero el niño soportó las lesiones.
Pese a la gravedad, Adrián siempre fue apoyado por su familia para continuar con una vida más cercana a lo normal, continuó yendo a la escuela y saliendo a la calle, terminó la preparatoria abierta y a los 27 años consiguió su primer trabajo.
Hasta ahora suman 39 operaciones de reconstrucción, sin contar lavados quirúrgicos.
Hace poco más de dos meses con el apoyo del doctor Mauricio Bulman, de Roberto Quintana y Rodolfo Bores fue canalizado a la Ciudad de México donde surgió la posibilidad de recibir el trasplante de rostro, lo que finalmente esta semana le confirmaron, ahora la fecha está por definirse.
AM.- ¿Qué te pasó Adrián, cuándo y cómo comenzó?
Adrián Silvadoray (AS).- El accidente fue a los 6 años, clínicamente le llaman secuelas de quemaduras de tercer grado, aquí en Celaya. Íbamos varios amigos, casi todos teníamos la edad 5 ó 6 años, mi hermano también que en paz descanse era de los más grandes, tenía 12 años, la persona que me aventó la gasolina tenía 16 años.
A lo mejor sintió un rechazo porque íbamos a divertirnos como niños, estábamos jugando futbol, a él le gustaba divertirse de otra forma y por eso fue el rechazo.
AM.- ¿A esa persona la conoces?
AS.- Sí, vive a unas cuadras de mi casa, prácticamente no a diario pero sí seguido lo veo. Nunca cruzamos palabra, nunca lo procesaron (penalmente), sus papás lo escondieron mucho tiempo.
Después del accidente me llevaron a León, estuve en peligro de muerte, fueron quemaduras de tercer grado, fue el 75% del cuerpo con quemaduras.
Cuando fue el accidente fueron 7 u 8 meses que estuve internado, no podía ni salir porque el 90% de pacientes de quemaduras mueren por infecciones.
Cuando me canalizaron a México me atendieron en el Centro Médico La Raza hasta los 26 ó 27 años. El doctor me dijo que tenía ganas de seguir con el tratamiento pero que ya no cubría los gastos, que era difícil porque tenía que ir con acompañante, eran muchos gastos, a esa edad ya lo que quería era buscar trabajar, una forma de vida y ya no me fue posible seguirme atendiendo.
AM.- ¿Seguiste haciendo tu vida normal, ibas a la escuela, salías con tu familia, pese a las lesiones en rostro y cuerpo?
AS.- Después fue estar yendo a rehabilitación, recuperación, cirugías de reconstrucción, el doctor procuraba hacerlas en periodos vacacionales. Seguía yendo a la escuela, nunca perdí, inclusive cuando pude recibir visitas vinieron mis maestros de la primaria.
AM.- ¿Hasta ahora cuántas cirugías llevas?
AS.- Son 39 operaciones para la reconstrucción de mi rostro, sin contar lavados quirúrgicos que no son operaciones pero sí son para quitar el tejido muerto o quemado.
AM.- ¿Cuándo fue la última cirugía?
AS.- Fue hace año y medio por parte del doctor Mauricio Bulman me hizo un acercamiento con el director de la clínica MAC, Miguel Khoury y a su vez él me conectó con médicos de Aguascalientes, allá me hicieron una cirugía para levantarme los párpados.
AM.- ¿Cómo hacer para seguir viviendo, para mantenerte de pie, cuando tienes lesiones tan fuertes, qué te soporta?
AS.- No ha sido fácil pero sí tienes que entrarle, no es aquí no hay de otra o le sigues o le sigues.
Lo que me da ánimo mejor que nada es mi familia que siempre ha estado ahí, mi mamá, mis hermanas y ahora mis sobrinas. Yo siento que es retribuirles a ellos lo que están dando, si ellos confían, te están dando todo, y te dan la facilidad, es la única forma de pagarles el que tú no te vayas abajo, que le eches las ganas, que salgas adelante, creo que eso te motiva.
Mis amigos que siempre han estado ahí, con todo este proceso que se inició, ahí están, el apoyo incondicional porque han seguido siendo mis amigos en las buenas y las malas y la sociedad en la que vives también tiene que ver.
Todo eso te da ganas de vivir y de seguir adelante, como decía mi hermana esto va a ser cerrar con broche de oro, porque esta cirugía va a ser mi graduación con broche de oro para superar lo que hemos vivido todos estos años.
AM.- ¿Cómo llegó esta oportunidad del trasplante de rostro?
AS.- Fueron 11 años sin tratamiento. Hasta ahora que estuve trabajando y por el interés de mi jefe, el doctor Mauricio Bulman porque siguiera el tratamiento, porque siguiera adelante eso fue lo principal.
Él y su papá anduvieron buscando formas de cómo seguir el tratamiento y desde ese entonces él ha estado buscando cómo ayudarme, es cuando nos contactan con el doctor Fidel Berlanga en Celaya y hace el contacto en México con amigos de él para que pudiéramos seguir en México el tratamiento en el hospital Manuel Gea González.
La primera ocasión fue hace un año o más pero se cortó la secuencia por motivos que tuvimos en la familia, un accidente con mis hermanas, que ya no pudimos seguir con el tratamiento y se frenó el seguimiento, y ahora hace 2 meses son 3 personas que son los que ahorita me impulsaron y me han estado apoyando y el empujoncito de seguirle y echarle ganas, son el doctor Mauricio Bulman, Roberto Quintana y Rodolfo Bores.
Se manejaba que cuando ya tuviéramos el tratamiento ellos iban a buscar aquí los medios para pagar porque es un hospital general pero hay también que aportar, ellos estaban dispuestos a mover los medios para pagarlo, a raíz de este trasplante, el hospital hizo el proyecto y prácticamente va a salir gratis, ellos van a salir con todos los gastos.
AM.- ¿Cuándo recibiste la noticia?
AS.- La noticia me la dieron desde el primer día, que si me interesaba empezar con el protocolo para un trasplante total de cara, me interesó y les dije que sí y empezaron el procedimiento para ver si era candidato para hacer el trasplante, ayer que fue la última sesión con ellos, Santamarina él fue el que me dijo que todos los protocolos y las fases para el trasplante ya estaban aceptadas, que había sido aceptado en todos, que el único detalle era la distancia a Celaya y México y tenía que estar yendo, me comuniqué y pregunté si era un impedimento, me dijeron que no, que me apoyaban en mi trabajo, mi familia, mis amigos, y les hice ver en México cómo estaba la situación y me dijeron que adelante que ya estaba yo dentro de este proyecto que es el trasplante de cara.
Ahora deben estar haciendo una valoración general para ver todo lo que sigue, lo esencial es un procedimiento psiquiátrico porque en primera tienen que ver ellos que yo esté apto física y moralmente y psiquiátricamente bien porque me comentaba uno de los doctores que no va a ser fácil que te levantas un día y veas en el espejo que ya no eres tú, que es otra cara reflejada.
La operación va a ser larga, pronostican de 25 a 30 horas de duración y tengo que estar preparado para eso, después son 6 meses de tratamiento para ver la reacción y se necesita llevar un procedimiento de rehabilitación porque me comentaba uno de los doctores que yo estoy acostumbrado a hablar y comer con lo que tengo pero hay músculos y partes afectadas y así me he adaptado y ahora que ya tenga un rostro nuevo y las funciones voy a tener que aprender a comer y hablar como debe de ser.
Eso implica también que consuma de por vida medicamentos que son inmunosupresivos que son los que hacen que no tenga ningún rechazo al trasplante.
AM.- ¿Ya te evaluaron médicamente y estas apto para la operación?
AS.- Hasta ahorita ya todos los estudios que me hicieron estoy bien, por eso pasé la primera etapa y ahora a lo que sigue, dijeron que me van a programar para que esté al 100% en el organismo para que soporte la operación.
AM.- ¿Emocionalmente cómo recibiste esa noticia?
AS.- Es impactante porque como dijo el doctor es difícil, en México tengo entendido que será la segunda operación, entonces es un reto y sí te impresionas, te impacta porque como me dijo el doctor te vamos a cambiar tu calidad de vida al 100%, es lo que también me animó a realizarla, es cambiar mi vida totalmente.
Después de 39 operaciones no le tienes miedo, pero no es una operación como las anteriores, es una operación diferente a todas y a todo lo que se ha hecho en México.
AM.- ¿Es la ocasión que con más esperanza, con más ánimo te sientes?
AS.- Sí, incluso en estos días en mis comentarios (de Facebook) ponía que hay días que no quieres recordar o esperas con ansia, pero el miércoles era un día especial porque en el camión vas con la angustia de que todavía no estaba aceptado al 100%, entonces ya vas con la emoción de que ya estás aceptándolo y ya lo estás viendo y era pensar si no se aceptaban, si faltó algo y no lo pasé, pero cuando nos dieron la noticia de que había pasado todos los protocolos es una emoción indescriptible porque no te puedo explicar cómo me sentí, porque es ahora claro y tienes que ir adelante, pero aparte de ver adelante es voltear atrás.
AM.- ¿Con quién recibiste la noticia?
AS.- Con mi hermana Lorena, me acompañó, también emocionadísima, creo igual o más que yo porque también mi familia ha estado desde un inicio y han sufrido también a la mejor no físicamente pero sí todo lo que ha sido desde el accidente hasta este momento.
AM.- ¿Cuándo podría ser esta cirugía, en un mes, en 5 meses, en un año?
AS.- La fecha exacta no nos la dieron pero tiene que ser ya, por eso ellos empezaron ya todos los trámites porque me comentaban que yo ya no puedo esperar más, dijeron que se aceptó por mi edad, porque ya no pueden seguir haciendo parchesitos, ni remedios caseros, o vamos por todo o sigues así, entonces es lo que pienso y espero que en estos días tenga llamada para ir por todo.
AM.- ¿Cuando te pidan ir a México, aún regresarás a Celaya o será hasta posterior a la cirugía?
AS.- Probablemente sí pero van a ser 2 ó 3 días de estar en revisión para prepararme al 100%. Los médicos ya empezaron todo el procedimiento hasta legal porque al ser un donador cadavérico ellos ya deben tener un procedimiento legal para eso.
AM.- ¿Son 32 años desde lo que te pasó, cómo ha sido este tiempo?
AS.- En general podríamos decir de lucha, porque no te puedo decir que todo fue sufrimiento porque no, son miles de cosas inclusive cuando estuve trabajando en Teleradio fueron emociones muy padres, cuando entré a trabajar aquí me abrieron sus brazos, pero de lucha porque tienes que vivir con todo eso. En mi actual trabajo con el doctor Bulman, ha sido igual, de aceptación y de apoyo.
Ahora que estuve yendo a México es un bombardeo de emociones e ideas y todo lo tienes que ir asimilando, un doctor le comentaba a mi familia que su primera misión era a lo mejor desanimarme porque en el momento en que llegué sus preguntas eran para ver si me echaba para atrás y él me decía, a ti te han aceptado tu familia, tus amigos, tu sociedad, pero tengo que sentarte aquí y volverte a la realidad, tú no eres una persona normal, el que te hayan aceptado así y hayas querido vivir una vida normal es diferente a que lo seas, entonces ahora con esta operación te vamos a dar una calidad de vida al cien por ciento.
Todas las anécdotas que en su momento fueron tristes ahora son recuerdos hasta cierto momento alegres porque son recuerdos muy grandes de esas personas, los recuerdas con cariño porque te dieron su cariño en el hospital enfermeros, médicos, elevadoristas, trabajo social, todos.
AM.- ¿Qué ha sido lo más difícil Adrián, vivir 32 años con las marcas, o el exponerte a la sociedad e intentar seguir tu vida?
AS.- Lo más difícil ha sido el rechazo porque sí hay rechazo, sí hay prejuicios, sí hay discriminación hasta la fecha y hasta el momento lo sigo viviendo y lo seguimos pasando. Como dijo el doctor: Aunque tú te quieras sentir una persona normal, sí hay discriminació’, y esa una de las principales razones también por las que me decidí a aceptar esta operación.
“Mil gracias a todos por su apoyo, fui aceptado en todos los protocolos, hoy ya es un hecho: será celayense el siguiente trasplante de rostro en México, no será fácil pero estoy seguro que será un éxito”, así Adrián Silvadoray Martínez le dio la noticia a sus familiares, amigos y conocidos de la popular red social Facebook.