Miguel Treviño Morales “El Z-40”, líder de Los Zetas y señalado como uno de los hombres más sanguinarios en la historia del narcotráfico, dijo ser sólo un agricultor que gana 40 mil pesos mensuales y que teme que en prisión atenten contra su integridad.
“No pertenezco a ninguna organización criminal, yo me dedico a la agricultura”, declaró ante Roberto Hoyos Aponte, juez Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales de Toluca, en una diligencia del 19 de agosto pasado, en la causa penal 110/2013.
“Yo soy agricultor, no me dedico a cosas ilegales, me dedico a la agricultura”, le reiteró al juez este sujeto nacido el 28 de junio de 1973 en Nuevo Laredo, Tamaulipas, y con estudios truncados de secundaria.
El presunto capo, quien sólo reconoce a “El Mike” como su alias y dice no pertenecer a ningún grupo indígena, señaló a las autoridades judiciales que no tiene vicios: no es afecto a los juegos de azar, a las bebidas embriagantes, al cigarro o a las drogas.
“El día en que fue detenido se encontraba en estado normal”, señala un telegrama enviado por un secretario del juzgado al Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social.
Hijo de Rodolfo Treviño Arroyo, finado, y de María Arcelia Morales Martínez, “El Z-40” dice tener ingresos de 40 mil pesos al mes por su trabajo en el sector agrícola y contar con 5 dependientes económicos, su mujer con la que vivía en unión libre y 4 hijos.
En sus datos generales, se hizo constar que Miguel Treviño Morales tiene dos tatuajes, uno en el antebrazo derecho con la figura de una cobra y el otro en la parte trasera del cuello, en forma de cuadro, con la leyenda “Hecho en México”.