Pese a que México es uno de los 13 productores líderes en el mundo, su población padece de un consumo de alimentos excesivo o demasiado bajo, según la FAO.
La representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en México, Nuria Urquía, advirtió que, por un lado, prevalece en el País la desnutrición, principalmente en niños indígenas, por la falta de acceso a alimentos nutritivos.
En tanto que persiste un aumento en el sobrepeso y la obesidad, ante la tendencia a la alza en el consumo de comida procesada y la ingesta de azúcar.
En el marco del Día de la Alimentación, la funcionaria de la ONU expuso que uno de cada tres infantes en zonas rurales no sólo vive en condiciones de inseguridad alimentaria, sino que su cuerpo resiente un elevado grado de desnutrición.
Incluso, lo comparó con el nivel que se experimenta en el país africano Burkina Faso.
“Estamos en niveles de Burkina Faso, eso es realmente algo que debería llamarnos mucho la atención, porque quizá no se está haciendo lo suficiente en el tema de desnutrición”, subrayó.
Con base en datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Urquía destacó que en el País hay 11.3 millones de personas que viven inseguridad alimentaria severa; es decir, pasan hambre porque les falta al menos una comida diaria.
La carencia alimentaria de México se focaliza en el Estado de México, Veracruz, Puebla, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Chiapas, Oaxaca y Distrito Federal.
Obesidad
La representante de la FAO en México, Nuria Urquía, sostuvo que en el País hay una tendencia de consumir más alimentos procesados y con altos índices de azúcar que los naturales.
Advirtió que los 10 millones de mexicanos más pobres del País prefieren gastar en bebidas azucaradas -como el refresco- el triple de recursos de lo que destinan a la leche.
En sólo tres años, indicó, la dieta bajó las porciones nutritivas.
De 2007 a 2009 el suministro de energía alimentaria por cereales y tubérculos descendió de 44.5 a 43.9%; los frijoles y legumbres de 4.3 a 4.2; las frutas, de 3.6 a 3.5 y las hortalizas conservaron el 1.4%.
No obstante, la azúcar y dulcificantes pasaron de 15.0 a 15.4%; la carne, pescado y pollo, de 10.4 a 11.6; y los aceites y grasas de 11.1 a 11.2.
Al mismo tiempo, 14.6% de los niños entre 5 y 11 años de edad padecen obesidad; 19.8, sobrepeso y en los adultos las cifras son 13.3 y 21.6, respectivamente.
Sugierenalternativas
Si la Cruzada contra el Hambre no logra desarrollar una política alimentaria territorial y de alternativa de trabajo, este programa quedará en el mero asistencialismo, sostuvo Nuria Urquía.
La representante de la FAO en México sostuvo que la Cruzada debe vencer inercias y lograr coordinación entre los tres niveles de Gobierno.
“Promovemos el enfoque de doble vía, un apoyo mientras se logra la incorporación, el problema es que no puedes dejarlo sólo con una tarjeta, tienes que darle (a la gente) una alternativa de desarrollo”, expresó.
Previamente la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, destacó que para superar la carencia alimentaria que viven 7 millones de mexicanos, la Cruzada apuesta por virar el enfoque paternalista y motivar la producción de alimentos.
No obstante, reafirmó que se mantendrán apoyos monetarios como el de Oportunidades y la tarjeta que permite adquirir 13 productos de la canasta básica.