Las emergencias por las explosiones del 22 de abril y la fuga de gas del miércoles fueron distintas, ya que en esta ocasión se supo desde el inicio cuál era el problema, lo que no sucedió hace 21 años, indicó el titular de Protección Civil del Estado, Mayor Trinidad López Rivas.
Recordó que en ese año se tomaron muestras de agua sucia que olía a varios químicos y no sabían qué estaba pasando; ahora conocían que era gas y sólo debían determinar si era LP o natural.
“Son emergencias diferentes, una sociedad distinta y un Gobierno también diferente, creo que la lección la hemos aprendido todos, y esto ha propiciado tener una sociedad más sensible frente a un fenómeno perturbador de esta índole”, precisó.
López Rivas aclaró que en 1992 lo que olía era gasolina y no se supo hasta 24 horas después cuando terminaron los peritajes, y aunque estuvieron desde el 21 de abril por la mañana y noche, ni los ingenieros, ni Pemex, supieron el origen del olor.
“No era nada similar porque (ahora) estaba viéndose lo que era, y el 22 de abril nunca supimos qué había en el colector”, puntualizó.
Los riesgos por gas natural, gas LP o gasolina son igual de preocupantes y destructivos si llegan a denotar, dijo, sin embargo consideró más riesgosos los dos primeros. “Para mí es más preocupante el gas que la gasolina, puede ser más mortal y una explosión más violenta, es un material muy sensible que puede incendiarse con una chispa, una pequeña flama, es diferente a la gasolina”.
López Rivas dijo que el 80% de los evacuados fueron de manera voluntaria, lo que refleja un alto grado de conciencia y se evitó estar tocando puertas.
Mencionó que se debe felicitar a la sociedad porque participó de manera oportuna. “Se dio la voz de alarma y creo que la autoevacuación fue de más del 80% de familias y funcionarios, porque había dependencias oficiales en ese cuadrante, hay empresas, entonces todo mundo evacuó, prácticamente pues la sugerencia fue hacerlo por lo menos a cinco cuadras del punto del conflicto”, precisó.
La respuesta al por qué en otros países que usan gas natural no tienen este tipo de contingencias, el Mayor dijo que se debe a la cultura de la prevención, donde los dueños y empleados están conscientes de lo que deben hacer para no exponer a nadie y los ciudadanos saber actuar. “Hay que trabajar más sobre la información del cómo se maneje y qué hacer cuándo hay una fuga, esto lo debemos conocer toda la sociedad que usa el gas y principalmente los empleados que lo manejan y lo instalan”, expresó.