Hay mucho más qué hacer en San Antonio que agitar la tarjeta de crédito de tienda en tienda, y para cada uno de los integrantes de la familia. Sólo basta planear bien la visita, y habrá tiempo para complacer a todos.
De un parque a otro
Six Flags Fiesta Texas resulta ideal para jóvenes de 12 a 17 años, en especial con su nueva atracción: Iron Rattler (Cascabel de acero), una montaña rusa que alcanza hasta 70 kilómetros por hora y tiene una vertiginosa caída de 52 metros de altura con un ángulo de 81 grados. Pero no es la única capaz de poner de cabeza a los visitantes, hay otros juegos mecánicos que les arrancarán más de un grito.
Si eso contiene demasiada adrenalina, también está SeaWorld, el parque marino más grande del mundo que este año cumple 25 años. Una de las actividades más solicitadas es convivir con leones marinos; hay que reservar hasta con dos semanas de antelación.
Con ellos, el visitante se transforma en una especie de entrenador, lo que le permite acariciar e incluso nadar con estos animales, obviamente a cada segundo se desea una foto de recuerdo.
También está Pets Ahoy, el nuevo show del parque. Se trata de una comedia protagonizada por perros, gatos, aves, cerdos y hasta ratas que sorprenden con distintos trucos ayudados con discos, cuerdas, patinetas y alambres.
O para menores de 12 años, el parque Aquatica, ahí junto a SeaWorld, ofrece la posibilidad de interactuar con mantarrayas y aves, como guacamayas, espátulas rosadas. Este sitio también cuenta con playas artificiales con camastros y cabañas, por si el termómetro rebasara los 30 grados.
Una vista desde el cielo
Desde el corazón del HemisFair Park se obtiene la mejor vista panorámica de San Antonio y sus alrededores. La Torre de las Américas es el punto más alto y una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.
Luego de cruzar La Villita, una especie de aldea conformada por construcciones antiguas convertidas en galerías, restaurantes y tiendas de artesanías, se llega a la torre, ubicada en el centro del parque.
Esta estructura conduce a casi 229 metros de altura, desde donde se puede admirar la ciudad a 360 grados. También cuenta con un restaurante giratorio, el Chart House, cuya especialidad son los mariscos, y un teatro 4D que hará sentir literalmente todo lo que tiene Texas para ofrecer: adrenalina en rodeos, partidos de futbol americano y las instalaciones de la NASA, sólo por mencionar algunos.
Construida en 1968 por el arquitecto O’Neil Ford, quien también diseñó la estructura de la Universidad de Texas en San Antonio, a la cima de la torre se llega cómodamente en un elevador, o para los atrevidos, están las escaleras. Hay quienes se imponen el reto de subir los 952 escalones lo más rápido posible; el récord es de 5 minutos 18 segundos, impuesto en enero de 1981.
Las cuatro misiones franciscanas
A San Antonio se le reconoce principalmente porque aquí se encuentra el símbolo de la Revolución de Texas: El Álamo, cuyo nombre original es Misión San Antonio de Valero. Y aunque es el lugar más visitado, ubicado en pleno Centro de la ciudad, no es el único en su tipo.
Hacia el sur, a unos kilómetros, existen otras cuatro misiones franciscanas que lograron florecer en el Siglo XVIII. Misión Concepción, Misión San José, Misión San Juan y Misión San Francisco de la Espada forman parte del Parque Histórico Nacional Misiones San Antonio.
Estas iglesias, aún en funcionamiento, señalan que no sólo Inglaterra y Francia fueron los únicos países involucrados en la conformación de Estados Unidos, sino también España.
Separadas hasta por tres kilómetros, se pueden visitar con un recorrido guiado en automóvil o por cuenta propia siguiendo los nuevos senderos de Mission Reach.
Al paso aparecen cuatro portales, estructuras hechas por distintos artistas locales que indican que alguna de las misiones se encuentra cerca, a unos cuantos metros de distancia del río.
Se puede rentar una bicicleta en alguna de las 10 estaciones de uso compartido B-Cycle; sólo hay que pagar con tarjeta de crédito 10 dólares por día o dos dólares por cada media hora.
Un museo para cada gusto
San Antonio tiene 25 museos, pero los favoritos de los más pequeños son el de los niños, el de Ripley, el de cera Louis Tussaud y, quizás el más conocido de todos, el Witte.
Este último recinto, que contiene al parque Brackenridge, a las orillas del río San Antonio, se centra principalmente en la ciencia y la historia natural, y ofrece exhibiciones diseñadas especialmente para los niños.
Los museos de arte de San Antonio y el McNay son los más buscados por los adultos. El primero está ubicado dentro de la histórica fábrica de cervezas Lone Star y el segundo en una propiedad de estilo neocolonial español. En conjunto tienen las más importantes colecciones de arte europeo y asiático en el sur de Estados Unidos.
Saciar el ímpetu
Para quienes visitar San Antonio es sinónimo indisoluble de comprar y comprar deben tener en mente estos lugares: The Shops at La Cantera y North Star Mall son dos centros comerciales que, en conjunto, suman nueve tiendas departamentales y 350 tiendas especializadas. San Marcos, rumbo a la ciudad de Austin, reúne mercancías a precios de outlet.
Hay dos temporadas que no deben perderse los compradores, de acuerdo con Andrés Muñoz, vicepresidente de mercadeo y comunicación de Visit San Antonio: la última semana de noviembre, a propósito del Día de Gracias y el Viernes Negro, y la primera semana de enero, cuando caen los precios de Navidad y Año Nuevo.
Además, cabe recordar que Texas devuelve el 8% de sus compras a los visitantes extranjeros gracias al programa Tax Free Shopping. Sólo hay que presentar el pasaporte y los tickets de compras en los módulos correspondientes.