La familia charra de Irapuato está de luto, falleció Lupita Ramírez, amante de la charrería, quien juto con su esposo Carlos Ernesto Cristo Calderón ‘ El Carabina’ fomentó los valores humanos y charros en sus tres hijos.
Para los seres humanos morir es parte de nuestras vidas, todos en algún momento partiremos de este mundo para siempre. Las personas que dejan de existir no solo nos dejan muchos recuerdos, también nos dejan sentimientos de dolor y de tristeza.
Las personas que pierden un amigo o un ser querido requieren tiempo para poder entender que nunca volverán a ver a esa persona a quien tanto quisieron y amaron.
Lupita Ramírez, mujer amable y sencilla en su trato luchó hasta el último instante por estar al lado de sus seres queridos, pero el destino ya estaba escrito y ayer por la mañana dejó de existir.
Como esposa, madre y su gusto por la charrería nunca se separó de su esposo Carlos Ernesto Cristo Calderón, destacado exponente e impulsor del deporte mexicano por excelencia.
Además, como pareja fomentaron en sus hijos, Jesús, José y María los valores como personas y deportistas.
Como familia cumplieron un sueño, en el 2012 inauguraron el lienzo charro ‘ Jesús, José y María, ubicado en el rancho Cristo Negro.
Este inmueble fue sede en el 2012 del Campeonato Nacional Charro Infantil, certamen que por primera ocasión se le otorgó a Irapuato.
También en el 2013 vieron cristalizados otros de sus sueños y premio al trabajo y esfuerzo, inauguraron la capilla en las instalaciones del lienzo.
Hoy la vida le pone una difícil prueba a la familia Cristo Ramírez, sin embargo las palabras de aliento en las redes sociales nunca dejaron de aparecer dándoles su más sentido pésame.