Juan Alberto Márquez de Anda, mejor conocido como “El Güero”, abrió las puertas de su hogar para recordar, en este día especial de San Valentín, aquel momento que marcó su historia: el comienzo de su romance con su esposa, Rosa Zárate Cedillo.
En una colonia tranquila, cerca del centro de la ciudad, vive en compañía de “Rosy”, su esposa, y sus dos hijos, Juan Alberto y Emiliano.
Al llegar a su hogar, fue “El Güero” quien abrió la puerta, muy amablemente. Ya en su casa, en la mesa, se encontraba de visita su padre, don Agustín, un hombre de edad avanzada, pero con sus facultades sanas.
Su esposa estaba recogiendo los platos sucios de la comida y sus hijos se acababan de retirar de la mesa.
Para dar paso a la entrevista, Rosy se sentó a la derecha de su esposo en la mesa.
AM: ¿Cuántos años tienen de casados?
Güero: (Viendo a su esposa y sonriendo para sí) Nos casamos en el 2002.
Rosy: (Interrumpe a su esposo con risas) Legalmente. Tuvimos a nuestros hijos antes de casarnos. (Voltea a ver al “Güero”) Fue una de las mejores decisiones que tuvimos porque reafirmó lo que nos prometimos.
Güero: Nuestros hijos fueron a nuestra boda, fueron nuestros pajes. (Voltea “El Güero” hacia donde se encuentran sus hijos y sonríe)
AM: ¿Y cuándo se hicieron novios?
Güero: (Responde al instante) Me acuerdo que fue el 18 de junio…
Rosy: (Vuelve a intervenir y ríe) En el 96.
Güero: Dile la verdad. (Los esposos se voltean a ver y en su rostro se dibuja una sonrisa de complicidad)
Rosy: Yo le pedí que fuera mi novio, no se animaba.
El Güero señaló que durante su actividad política conoció a Rosy, cuando era Secretario General con el doctor Barajas.
Rosy: (Continúa narrando la historia) Llegué por accidente gracias a Margarita Rodríguez Rizo porque ella me pedía que la acompañara, y yo no quería porque ni me gustaba la política y ni le entendía, y ella me llevó 2 ó 3 veces y ahí lo conocí.
AM: ¿Cuánto tiempo pasó del momento en que se conocieron a ser novios?
Rosy: Menos de un año. Salíamos, pero pues nada, hasta que me animé y le dije ¿vamos a ser novios o qué?
Güero: Me acuerdo que ese día. Me invitó un refresco.
AM: ¿Cómo vivían el día del amor y la amistad cuando eran novios?
Rosy: (Riendo) Me dejó 2 ó 3 veces plantada con globos y todo.
Güero: Por lo mismo de la política.
Rosy: Me resigné, pero él era muy detallista. Es muy detallista.
AM: ¿Y ahora de casados?
Rosy: Él es muy detallista para fechas especiales, pero la pasamos más unidos. Mi mamá se llama Valentina, entonces en estos días especiales nos la pasamos con ella.
AM: ¿Y cómo le pidió matrimonio?
Güero: (Se apresura a hablar) Ése sí se lo pedí yo, ya con dos hijos.
Rosy: Ya vivíamos aquí. Él es muy friolento y como éramos los primeros habitantes de la colonia, como en octubre o noviembre me dijo: “Hay que decirle a tu mamá si nos puede recibir este invierno en su casa para no pasar frío”. Y él ya estaba maquinando lo de la boda porque él quería sacarme de la casa de mi mamá para casarnos. Del 5 al 19 de diciembre se hizo todo. Yo nada más me presenté y ya.
Güero: Nos casamos al civil el 19 de diciembre de 2002, y al día siguiente en el Calvario fue la boda religiosa. Fue la boda más rápida del oeste.
AM: ¿Algún mensaje para los lectores?
Güero: Hoy 14 de febrero es un día muy especial. Recordamos el santo de mi suegra y de nuestra amada Valentina Guadalupe. Les deseamos a todos que sean felices, porque yo equiparo el bienestar con la felicidad. Hay que esmerarnos por llevar una buena vida con lo que Dios nos dio, y espero que los 365 días del año busquemos la felicidad en todas las cosas.