Hace 32 años, la ciudad de León presentaba otros panoramas. Los jóvenes se conocían en Pepe´s Pub, la discoteque de moda tenía unos hermosos jardines donde orgullosos pavorreales lucían sus coloridas plumas, un pantalón de mezclilla de moda costaba 1000 pesos y la gente se entretenía yendo a la zona peatonal los domingos o a comprarse una nieve a San Pancho.
Entonces el grupo ENTA, Entusiasmo y Amor, entre cuyas fundadoras se encontraban Toñita Cruz (+) Tere Marmolejo, Martha Macías y Elba de Castro, comenzaron con un evento que trascendió el momento hasta alcanzar ahora la segunda década de un nuevo siglo con el mismo éxito: Las Novias del Año.
En un acto de verdadera humildad y sencillez, cuando las señoras de ENTA sintieron que el tamaño del desfile superaba la capacidad de organización de su grupo, decidieron entregarlo al Patronato y Voluntariado del Hospital Materno Infantil para su realización lo que a la postre traería una manera de obtener recursos para la obra de este grupo de señoras en el Materno.
Y la obra consiste en dar albergue y alimentación a mujeres de escasos recursos próximas a dar a luz, que encuentran un lugar digno para traer al mundo a una nueva vida, además de apoyar con los mismos servicios a los familiares que les acompañan.
Así, las Novias del Año no es un escaparate para que las recién casadas vuelvan a lucir su vestido sino una oportunidad para ayudar a aquellos que lo necesitan en momentos que de ser de suma felicidad a veces alcanzan el rango de tragedia, por cuestiones económicas.