Secuestradores no respetaron la vida de Marco Antonio Sanabria Pérez, de 33 años, y lo mataron pese a que su familia pagó parte del rescate.
Su papá, Arturo Sanabria, no soportó la noticia y murió de un paro cardiaco horas después de conocer sobre la muerte del joven.
El hecho consternó a los habitantes de Uriangato y Moroleón, ya que la víctima era un conocido comerciante de la zona textil.
“No sabemos qué hacer, si abrir o no (los locales) la gente tiene miedo, antes eran las extorsiones, pero lo de Marco (su asesinato) nos tiene a todos con pánico”.
“Lo mataron y eso que dicen que su papá si pagó el rescate”, dijo una comerciante, quien pidió el anonimato por temor a represalias.
Al mediodía del sábado pasado, Marco Antonio Sanabria estaba en su puesto de ropa, sobre la calle 16 de Septiembre, en la zona comercial de Uriangato, cuando varios sujetos armados amagaron al joven de 33 años y se lo llevaron a la fuerza.
Los delincuentes escaparon en una camioneta ante la mirada de comerciantes y clientes, ya que los sábados miles de personas acuden al lugar en busca de prendas para revender.
Luis Hernández, jefe de Policía del Mando Único en los municipios del Sur del estado, aseguró que nadie denunció los hechos.
“En el caso de este secuestro en ningún momento se reportó una llamada de emergencia o de auxilio al 066 por algún familiar o ciudadano”, comentó.
“Queremos que la gente se acerque al Mando Único en el momento en que se vea intimidado por alguna situación, extorsión, secuestro o inseguridad”, añadió el director de Seguridad Pública.
Allegados a la familia Sanabria dijeron que la misma tarde del sábado los secuestradores pidieron un rescate de cientos de miles de pesos, sin especificar el monto exacto, y les dieron sólo un día para reunir el efectivo.
La familia reunió la cantidad de dinero que pudo y un “mensajero” la entregó el domingo en la carretera que va a Morelia.
Pero al parecer no fue suficiente porque los secuestradores mataron al joven.
Hallan cuerpo en bolsas de plástico
AM informó que la mañana de este lunes en la privada Morita, también en Uriangato, fueron encontradas tres bolsas de plástico con los restos de Marco Antonio Sanabria Pérez.
En el lugar se armó un operativo conjunto entre elementos de la Policía Municipal, Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, Policía Ministerial y Ministerio Público; posteriormente personal del Servicio Médico Forense (Semefo) se llevó el cadáver destazado.
Allegados a la familia del asesinado informaron que la tarde del mismo lunes el papá de la víctima, Arturo Sanabria, de 64 años, falleció de un infarto fulminante tras conocer la muerte de su hijo.
Ambos fueron velados el martes en una casa funeraria de Uriangato y sepultados en un panteón particular en Moroleón; familiares, amigos y conocidos los acompañaron hasta su última morada.
“No es posible que sucedan estas cosas, es horrible, ya no hay paz ni seguridad; ya no se puede confiar en nada ni en nadie, hasta dónde va a parar esto”, dijo indignada una mujer.
“Necesitamos autoridades efectivas que se comprometan con su trabajo, gente entregada para proteger a la sociedad”, agregó un amigo de la víctima.
Hasta el momento la Subprocuraduría de Justicia del Estado en la zona de Celaya, a quien corresponde realizar la investigación, no ha informado sobre el caso.
El alcalde de Uriangato, Luis Ignacio Rosiles Del Barrio, lamentó los hechos y pidió al personal de Seguridad Pública tener mayor presencia en las calles.
“Es un hecho muy desafortunado, lamentable, siento mucho que esto haya ocurrido, deseo que esto no suceda más”, dijo el Edil, quien además exhortó a la ciudadanía que denuncie cualquier hecho a la Policía.