La estructura del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos (INAI) no ha dejado de crecer desde que se convirtió, en febrero del año pasado, en un órgano constitucional autónomo.
La última reestructura, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de julio pasado, incrementa de 19 a 25 las Direcciones Generales, más 7 Jefaturas de Ponencia, que tendrán el mismo nivel jerárquico y salarial que las primeras, por lo que en los hechos serán un total de 32.
Además, se creó una coordinación más, que se suma a las cuatro ya existentes, denominada Coordinación del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Transparencia.
Ésta será la encargada de coordinar y darle seguimiento a los trabajos que se acuerden en el seno del Consejo Nacional del SNP, el que de manera ordinaria, establece la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, se reunirá dos veces al año.
A la Coordinación Técnica del Pleno, que estaba conformada por un subdirector, un jefe de departamento y un enlace, le fueron creadas dos direcciones generales: una para la atención de los trabajos que realiza el pleno, y otra para darle seguimiento a las resoluciones.
La Coordinación de Acceso a la Información tiene a su cargo ocho direcciones generales, de las cuales, cinco tienen exactamente las mismas atribuciones como entidades de enlace, sólo que con distintos sujetos obligados.
El crecimiento de la plantilla de personal aún no ha sido dado a conocer por el INAI, sin embargo, ésta también ha venido creciendo.
En mayo de 2014, cuando se dio el cambio del pleno, la plantilla laboral del entonces Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos era de 442 empleados.
Para septiembre del mismo año, con una primera reestructura, que implicó la creación de seis direcciones generales, el número se había incrementado en 562.
Toda la reestructura orgánica y contratación de personal se ha hecho sin que exista un Servicio Profesional de Carrera, que, entre otras cosas, normaba el ingreso a la institución.
De acuerdo con el INAI, este incremento en la plantilla es necesario para enfrentar las nuevas responsabilidades que tendrá la institución una vez que la reforma constitucional cobre plena vigencia, como son el ejercer su autoridad sobre nuevos sujetos obligados, actuar como segunda instancia en los recursos de revisión de los estados y encabezar el Sistema Nacional de Transparencia.
Los sujetos obligados pasan de 246 a más de 350, además de que se incorporan los diez partidos políticos con registro, órganos autónomos y sindicatos o personas físicas o morales que reciban recursos públicos.