Esos granos que aparecían uno tras otro en tu frente no son exclusivos de los adolescentes, de hecho, muchos adultos batallan con el acné a causa de alteraciones hormonales, consumo de medicamentos y multivitamínicos e incluso por abusar del maquillaje.
La dermatóloga Rossana Llergo, calcula que la mitad de los pacientes que acuden a consulta por problemas de acné son adultos.
“Cuando se presenta después de la adolescencia ya no lo llamamos acné juvenil, lo llamamos dermatitis acneiforme. Aparecen las mismas lesiones pero en edades más allá de los 24 o 25 años”, señala.
Las lesiones iniciales se llaman comedones, que al inflamarse se convierten en pápulas y después, cuando se llenan de pus por la acción de bacterias, se llaman pústulas.
“Es importante aclarar que no se trata de un padecimiento contagioso o infeccioso. Lo que sucede es que hay una hipersecreción sebácea (aumento en la producción de grasa) en la piel de la cara, el pecho o la espalda y eso tapa los poros”, detalla la dermatóloga.
Por su parte, Adán Fuentes, también dermatólogo, señala que aproximadamente el 10 por ciento de las personas que padecen acné en la adolescencia, seguirán presentando lesiones importantes a lo largo de su vida.
Pero en general hay adultos, especialmente mujeres, que pueden presentar dermatitis acneiforme provocada por desajustes hormonales como síndrome de ovario poliquístico, trastornos menstruales o enfermedades de la glándula tiroides o las glándulas suprarrenales.
“En muchos casos es por el uso de cremas y maquillaje que obstruyen los poros y favorecen la formación de comedones. De hecho, la única parte del cuerpo que no requiere aplicación de crema es la cara porque es la zona de la piel, junto con la piel cabelluda, que tiene más glándulas de grasa, lo único que necesita es protector solar”, asegura.
El consumo de suplementos que contienen vitamina B también pueden provocar dermatitis acneiforme, al igual que medicamentos como cortisona, esteroides, inmunosupresores y fármacos que se utilizan en psiquiatría.
En cuanto al tratamiento, Llergo explica que es primordial lavar la cara dos veces al día con un jabón de efecto queratolítico suave, como los que contienen ácido salicílico; además se pueden prescribir sustancias que se aplican por la noche y antiinflamatorios por vía sistémica.
Esos puntitos
La lesión en la piel evoluciona.
1.- Comedón: puede ser abierto (con la punta negra) o cerrado (con la punta ligeramente blanca o del mismo color de la piel). Los conocemos como espinillas
2.- Pápula: cuando el comedón se inflama y se torna rojo. Les llamamos granos
3.- Pústula: cuando por acción de las bacterias sigue el proceso inflamatorio y se produce pus, por lo que la lesión se pone muy roja con el centro blanco. Les decimos barros
Prevención
-Lava tu cara en la mañana y en la noche con jabón neutro o sustituto de jabón (jabón syndet).
-Para pieles muy grasosas se pueden utilizar jabones que contengan ácido salicílico.
-No apliques crema, sólo protector solar específico para tu tipo de piel y si vas a usar maquillaje escoje uno hipoalergénico y no comedogénico.
-No manipules las lesiones: Si te rascas, pellizcas o exprimes las pústulas corres el riesgo de que te quede una mancha o cicatriz.
-Desecha los remedios caseros: Aplicar sustancias como pasta de dientes, sábila, leche, etcétera; no va a resolver el problema.