“Llegaron a mi casa, tocaron, y cuando mi hija abrió la puerta vio las armas, quiso cerrar la puerta de nuevo y los judiciales de una patada la abrieron, golpeándola entre la pierna y el estómago”.
Narró la señora Emilia, quien dijo que el hecho se registró el jueves pasado en la calle 16 de Septiembre de Purísima.
“Yo estaba lavando los trastes y le pregunté que quién era, cuando me asomé, también vi las armas, me asusté, pero aún así, pregunté qué buscaban y si traían alguna orden de cateo, pero ellos contestaban que no necesitaban orden y que nos calláramos el hoci…, mientras…. esculcaban toda mi casa”, contó.
La purimense dijo que invadieron su privacidad y su domicilio siete personas que solo decían ser judiciales, sin presentar gafete o documento que así los acreditara.
Al preguntar a las autoridades de seguridad, aseguraron que desconocían los hechos, y si realmente los hombres que irrumpieron en el domicilio pertenecen a la corporación policiaca.
María de los Ángeles, de 19 años, fue quien abrió la puerta y les preguntó qué se les ofrecía, le contestaron ser judiciales y “venían a checar”, -yo les pregunté si traían algún papel, ellos dijeron que no y cuando quise cerrar la puerta, ellos la aventaron, golpeándome y me caí; cuando me levanté me pusieron la pistola en la frente”.
En la misma condición se encuentra Carla, de 17 años, quien cuenta con 35 semanas de embarazo, también fue víctima del atropello, ya que vive en este mismo domicilio, como pareja del hijo de la dueña de la casa: “me tiraron al piso, toda la ropa de mi bebé que está por nacer quedó revuelta y también me apuntaban con su arma al vientre”.
Las mujeres que fueron encañonadas quedaron asustadas y amenazadas, porque los insultos de los presuntos judiciales nunca cesaron, fueron en aumento, estuvieron en toda la casa, y cuando no encontraron “lo que buscaban”, que no supieron qué era, se fueron con los mismos insultos con los que llegaron y abrieron la puerta de una patada.
Por último, las víctimas dijeron que se atrevieron a denunciar porque este tipo de hechos pone en riesgo a toda la sociedad.