En la comunidad del Cobre en Pénjamo, un niño de 11 años salió en compañía de dos amigos para darse un “chapuzón” a un bordo de agua, sin embargo, ya no regresó a su casa.
Ricardo Villa Cabrera de 11 años de edad se arrojó al agua estancada junto con sus amigos, pero al tirarse el clavado, ya no retornó a la superficie. Sus amigos se preocuparon y corrieron a avisar a los familiares del menor para pedir ayuda.
Cuando los familiares llegaron al lugar, se percataron de que Ricardo había muerto como consecuencia de una fractura de cráneo que al parecer fue ocasionada por alguna roca en el fondo del bordo, haciéndole perder el conocimiento y ahogándolo.
Policías ministeriales levantaron pruebas del incidente para esclarecer el hecho y autorizar el traslado del cuerpo a la Semefo donde se le realizaría una necropsia.