Creer que practicar yoga es cosa de mujeres es un gran error.
Esta disciplina ancestral es para todos, sin importar sexo o edad.
Cualquier persona puede obtener los beneficios que la práctica del yoga proporciona al estar más consciente de sí misma, calmar la mente y bajar los niveles de estrés.
“Pero también tiene una cualidad muy especial y poco publicitada: Una práctica constante y bien dirigida genera fortaleza física. Y cuando hablo de fortaleza hablo de músculos.
“Sí, tus músculos crecen y se fortalecen y tu cuerpo se tonifica, tu índice de masa muscular aumenta y tu índice de grasa baja”, explica Carlos Chávez, maestro de yoga.
Si practicas otros deportes, como correr, triatlón, soccer, futbol americano, ciclismo, tenis, natación o golf, el practicar yoga es de mucha utilidad pues favorece un mejor desempeño.
Novak Djokovic, tenista número uno del mundo, o su colega Andy Murray, ganador de Wimbledon en 2013; jugadores de la NFL como Vernon Davis de los 49’s de San Francisco, Víctor Cruz de Gigantes de NY y Ray Lewis de los Cuervos de Baltimore son sólo algunos de los deportistas de alto rendimiento que practican yoga.
Jenson Button, piloto de la Fórmula Uno, es otro de esos atletas profesionales que han integrado el yoga en sus rutinas habituales para mejorar su desempeño físico y mental o que incluso lo usan para recuperarse de lesiones, como Keith Mitchell, ex jugador de los Jaguares de Jacksonville de la NFL quien superó una lesión de columna que lo había paralizado.
“En Estados Unidos existe un programa llamado Soldiers at Ease (Soldados en calma) que permite a los soldados, a través de la práctica de yoga y meditación, mantener la tranquilidad y la concentración antes o después del combate, permitiendo que el entrenamiento de fuerza tenga una dirección e intención mejor.

El dato

Variedades

Existen muchos tipos de yoga que podrás combinar con tu deporte favorito, sólo asegúrate de encontrar un instructor con certificación para evitar lesiones.

Posturas recomendadas
1.- Adho mukha svanasana

(Postura del perro mirando hacia abajo)
Pies y manos al piso separados a lo ancho de hombros y caderas. Extiende brazos y piernas, lleva la cadera hacia atrás y hacia arriba. Cuida que tu cuello no esté tenso.
Al comienzo puedes mantener una ligera flexión en las rodillas y poco a poco irás estirando más hasta llevar los talones al piso para alargar tus músculos isquiotibiales.
2.- Fadakasana
(Postura de la plancha)
Pelvis en línea con el abdomen y pecho. Extiende las piernas, empuja con los talones hacia atrás. Brazos a lo ancho de los hombros, gira bíceps hacia afuera y presiona con toda la palma de las manos.
Evita subir los hombros y tensar el cuello. Mirada hacia el frente.
3.- Postura de relajación en ocho puntos
Recuéstate sobre el tapete, con la espalda alargada y las piernas dobladas a lo ancho de la cadera.
Los ocho puntos de contacto con el suelo son los hombros, los codos, las plantas de los pies, la cabeza y el sacro. Mantén las manos encima del abdomen bajo. Mantén la respiración fluida, suave y consciente.
Esta relajación concluye la secuencia. Esta postura calma el sistema nervioso

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