Dos Ruedas llevó a cabo la tradicional rodada, en esta ocasión con un mayor número de asistentes de Cortazar, quienes se dieron la oportunidad de conocer la experiencia en Celaya, lugar donde se originó el movimiento.
El punto de reunión fue a las ocho de la noche en la Alameda, de ahí partieron una hora más tarde y recorrieron: Guillermo Prieto, Anenecuilco, Irrigación y Av. Tecnológico hasta el crucero de la Corona, donde se retomaron las mismas calles de regreso dando un total de más de 11 km.
La participación de los cortazarenses cada vez es mayor en las rodadas de Celaya.
En esta rodada, Daniela Arriaga y Jorge Jaramillo comentaron estar muy contentos de estar presentes en compañía de sus familiares y amigos en el lugar donde surgió la tradición de las rodadas.
Daniela comenzó a asistir a las rodadas de Celaya desde que éstas iniciaron en Cortazar y Jorge apenas disfrutó de su primera rodada celayense.
“Las rodadas están padres porque fomentan usar más la bicicleta y contaminar menos”, comentó Daniela, quien agregó que también hacen que aprendas a respetar más a los ciclistas.
Jorge comentó que hacer las rodadas es una buena idea: “Me parece bien porque no mucha gente tiene el hábito de salir en bici”, por lo que invita a las personas que no se han tomado el tiempo de ir a una rodada, a asistir a una.