Los nopales además de ser ricos en la comida, también tienen una gran cantidad de propiedades medicinales, asegura la señora Josefina.
Originaria de la comunidad de San Felipe Chilarillo en el municipio de Pénjamo, Josefina Patiño Vázquez, acude cada tercer día a la ciudad en la busca de su sustento diario con la venta de nopales.
Cada tres días pone en oferta bolsas de nopales picados y enteros ante la ciudadanía, ella asegura que las ganancias obtenidas tras la venta van destinadas a apoyar los gastos familiares.
La señora señala que es madre de 6 hijos, de los cuales 3 dependen de ella y de su esposo, “desde hace 20 años me inicie en la venta del nopal y desde ese entonces apoyo a mi marido con la manutención del hogar”, refiere.
Asimismo menciona que los nopales son bajados del cerro cuando es temporada, pero cuando se escasean los compra, y a pesar de que las cajas del producto rebasan los 400 pesos, busca apoyar a las amas de casa y reponer lo invertido.
La señora menciona que en esta labor tiende a sufrir leves lesiones, como cortaduras y las pinchadas con ajuates, pero ver que sus clientes se van satisfechos con su producto la motiva a seguir pelándolos cada que visita la ciudad.