Cuando nos comemos un cacahuate, también estamos comiendo algo fascinante. ¿Ves el bulto que tiene el cacahuate de la foto? Es un embrión.
El portal de huffingtonpost informó que el cacahuate en sí es sólo la semilla que, cuando se planta, crece y se convierte en la planta de la que nacen los cacahuates. Aunque todas las partes de la semilla sean importantes, el embrión es el origen de la planta.
Una vez que se planta la semilla, el embrión crece y produce una planta con flor. Una vez que la planta ha pasado por las fases de polinización y fertilización, crecen nuevas vainas de cacahuate bajo tierra y las semillas que hay dentro de esas vainas también contienen sus propios embriones.
Aunque siempre hayamos pensado que son frutos secos, los cacahuates son legumbres y no crecen en los árboles como las nueces. Los cacahuates crecen bajo tierra.
Y todo empieza con ese bultito crujiente.
Ahora que ya sabemos más sobre el origen de los cacahuates, es hora de que les demos el reconocimiento que se merecen.