No solo el “golpe de calor” es peligroso cuando existe la presencia de temperaturas altas. Las enfermedades gastrointestinales aumentan durante la temporada de calor, advierten médicos.

Además de mantenerse hidratado y exponerse lo menos posible al sol, cuidar que tipo de productos se ingieren es importante.

Daniel Botello Hérnandez, médico, explicó que el calor acelera la descomposición de los alimentos y la proliferación de las bacterias, por lo que recomendó evitar consumir alimentos en la calle o de dudosa procedencia.

“Además de evitar comer en la calle, se debe de cuidar que es lo que se come. Lavar bien las frutas y verduras, checar que la carne que se compre para comer tenga una buena fecha de caducidad, sea pollo, carne de res, de puerco o procuctos marinos”, recomendó.

Las enfermedades más comunes del sistema digestivo son cólera y diarrea, por lo que también los médicos recalcaron reforzar las acciones de higiene como el lavado de manos.

Los virus, parásitos y bacterias, más comunes que causan enfermedades gastrointestinales son: Salmonella, Shigella, Escherichia, Vibrio, Yersinia y Campylobacter3.

Ante el aumento a las temperaturas, también los especialistas recomiendan mantener una buena hidratación y evitar exponerse al sol, en caso de hacerlo usar protectores solares de cobertura amplia.

“La hidratación es muy importante, se recomienda que se ingiera agua natural preferentemente, sino agua de frutas de temporada o citricas que le van a dar un aporte de electrolitros”

“También se recomienda evitar realizar actividades físicas exponiéndose al sol, de 12 del día a las 4 de la tarde, usar ropa de algodón y usar protector solar para evitar cáncer en la piel”, indicó Jorge Hérnandez Sánchez, médico.

En caso de presentar algún malestar, recuerde no automedicarse y acudir al médico.

Otras recomendaciones.

– Hierva el agua, que utilice para beber o cocinar, durante 5 minutos o desinféctela con cloro (dos gotas por cada litro) antes de consumirla.

– Proteja los recipientes y cubetas de almacenaje de agua, para evitar su contaminación.

– Desinfecte frutas y verduras que se comen crudas. Sumérjalas en agua con cloro unos minutos y enjuague.

– Procure consumir mariscos fritos o cocidos y preparados bajo condiciones higiénicas adecuadas. Recuerde: La bacteria del cólera no muere con el limón ni es perceptible a simple vista.

– Lávese las manos antes de cocinar, comer; antes y después de ir al baño, así como después de cambiar un pañal.

 

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