Gloria Estefanía Olvera Barrientos tenía sólo 19 años, estaba soltera, era madre de un pequeño, trabajaba en una tortillería cerca de su casa y fue asesinada de un golpe en la cabeza.
La última vez que su familia la vio con vida fue el sábado 3 de junio. Ese día se fue a trabajar a la tortillería ubicada en la colonia Residencial Tecnológico, en Celaya, pero no regresó a su casa.
Familiares y personas cercanas la conocían como “Fani”.
La tarde del domingo, en el camino a Santa Teresita, cerca de un canal entre la colonia Insurgentes y el Fraccionamiento Las Carretas fue encontrado el cuerpo sin vida de la joven, estaba desnuda adentro de dos bolsas de plástico y con huellas de violencia.
Por medio de redes sociales, un familiar se dio cuenta del hallazgo del cuerpo e informó a la mamá de Gloria lo que ocurrió.
“La necropsia arrojó que la causa de la muerte fue un traumatismo cráneo encefálico. Esta persona fue encontrada en la calle María Dolores, en la colonia Las Insurgentes y tenía dos bolsas, una en la parte inferior y otra en la superior”, informó el director de tramitación común de la Subprocuraduría de Justicia, Luis Javier Tovar Gil.
Todas las líneas de investigación están abiertas para esclarecer el homicidio y los agentes realizan entrevistas a los amigos y personas cercanas a Estefanía para establecer un orden cronológico e identificar con quién estuvo por última vez y poder identificar al responsable.