El pasado martes 25 de julio, durante los trabajos de rehabilitación del Barrio del Coecillo, de manera accidental fue descubierta una lápida del año 1939 en las inmediaciones del atrio de la Parroquia Purísima del Coecillo.
Debido a que no se encontraron restos humanos, la placa de granito fue dejada donde mismo, para continuar las obras de remodelación en el lugar.
Tras el hallazgo, entre colonos se generaron dudas al respecto, mismos que comenzaron a preguntarse si realmente se trata de un cementerio antiguo.
SÍ HUBO UN CAMPO SANTO
De acuerdo a registros encontrados en el Archivo Histórico Municipal de León, efectivamente el atrio del templo de San Juan, al igual que en otros templos sirvieron de Campo Santo durante algún tiempo.
Desde antes de 1941 San Juan del Coecillo ha sido sometido a varias obras de remodelación y adecuación al contexto citadino, motivo que llevó a desaparecer el Campo Santo poco a poco, como consecuencia de la modernización.
“En la Soledad, el atrio del Barrio de San Miguel, el jardín de San Francisco del Coecillo, como muchos otros atrios, fueron panteones, en algún momento de la historia”, aseguró Carlos Arturo Navarro, Cronista Municipal.
LA REALIDAD
Ya que la placa esta marcada con fecha de 1939 resulta ser muy actual con respecto a la desaparición del cementerio, se cree fue utilizada como cualquier otra pieza de escombro, que se confirma al no haberse encontrado restos humanos.
“Es posible que en algún momento de trabajos en el lugar, colocaran la lapida como parte de escombro”, opinó el cronista de la ciudad.