Adán Troncoso, lesionado por el incendio del jueves sobre el Tajo de Santa Ana, continúa delicado e inestable dentro de la clínica T21 del IMSS.
El joven de 30 años y vecino de la colonia Hacienda de San José, realizaba su recorrido habitual por su trabajo como repartidor de Bimbo, cuando las llamas alcanzaron su vehículo y le provocaron quemaduras de segundo y tercer grado. Auxiliado por un testigo, Adán ingresó aquella mañana a terapia intensiva.
“Nunca llegó la ambulancia, ni nadie. El muchacho que lo ayudó, lo abordó y tuvo que pararse frente a una ambulancia para que lo trajeran aquí, y eso se me hace muy injusto”, declaró María Fernanda Troncoso, hermana de Adán.
Hasta ahora, Adán sólo ha requerido cinco donadores de sangre y tiene daños importantes en pulmones y riñones, que no hacen factible el traslado a alguna unidad médica especializada, como el Centro Estatal de Cuidados Críticos de Salamanca, en el que se encuentra la Unidad de Quemados.
“Ningún médico quiere aventurarse a decirnos qué pasará, porque su estado es muy inestable”, declaró Liliana Salgado, prima de Adán.
‘¡Que se pongan a trabajar realmente!’
Aunque ya han levantado una denuncia ante la PGR contra quien resulte culpable del incidente, la familia denuncia negligencia y falta de atención por parte de las autoridades.
“Que se pongan a trabajar realmente, que no nos ignoren, queremos que se haga justicia, porque es víctima de negligencia de las autoridades, y es que no se vale porque él sólo estaba haciendo su trabajo”, declaró Liliana Salgado.
“Creo que es una injusticia, porque al saber que ya estaba abierto el ducto de gasolina, por qué no llegó Protección Civil, por qué no llegó algún medio para que no pasara por allí, que avisara de lo que estaba pasando”, declaró María Fernanda.
“No hemos podido ir a buscar a nadie. Ahorita vamos a estar aquí, esperar a que esté estable (…) porque de qué sirve hacer corajes por allá, mejor lo vamos a cuidar desde aquí”, declaró Jesús Troncoso Rico, padre de Adán.