Para el montañista leonés Juan Pablo Aguirre, llegar a la cima del Aconcagua por segunda ocasión en su vida, fue como “aprender a caminar”.
Así lo describe Juan Pablo, quien hace unas semanas, conquistó junto a uno de sus dos compañeros de expedición la cumbre de la montaña argentina.
“Lo grato de hacer una aventura, es lograrlo y regresar para contarlo”, dijo entusiasmado al compartir su experiencia en un café de la ciudad.
El 21 de enero, Juan Pablo inició la expedición junto a sus amigos Manuel Urbina y José Luis González; este último debió abandonar por un edema pulmonar que se complicó durante el trayecto a la cumbre.
“Hay cosas que salen de nuestro control y somos bastante pequeños con lo que pasa en el mundo; entramos con un poco de temor, pero al final decidimos no desertar”, dijo el montañista leonés.
Tras superar las adversidades en el día a día de la expedición, Juan Pablo llegó junto a Manuel a unos pasos de la cumbre de 6 mil 962 metros y fue ahí donde agradeció a Dios y sintió una inmensa felicidad.