Desde la colocación de la primera piedra, en el año 2012, la “Escuela para el Futuro, Joaquín Yamín Saade” ha impactado de manera positiva en la comunidad de San Juan de Abajo, una zona de la ciudad donde la pobreza extrema y problemas sociales están a la orden del día.
En entrevista, el director general del colegio, Héctor Ricardo García Frausto, habla sobre la importancia de que la sociedad se sume a apoyar labores altruistas como ésta, enfocadas a la educación.

am: ¿Cómo surgió la Escuela para el Futuro?
Héctor Ricardo García: “Gracias al Club Rotario de León y al Padre Patrick O’Connell esto es posible. El Padre ya había venido a misionar a esta comunidad, y sabía que el Rotario donaba los recursos de los bailes del Cotillón para construir escuelas. Él tiene la iniciativa de brindar una educación acorde a los estándares de la iniciativa privada en el tema educativo, y los rotarios ya estaban muy familiarizados con todas las necesidades de San Juan de Abajo, las condiciones de marginación que se daban y se siguen dando”.
am: ¿Qué apoyos han obtenido últimamente?
HRG: “La última gestión que hizo el Rotario, en pro de la escuela, fue la colocación de paneles solares en el edificio de primaria con el que nos veremos beneficiados en el ahorro de luz. La idea es generar una institución autosustentable. Próximamente se inaugurará la planta de tratadora de agua”.

am: ¿Qué ofrece la escuela?
HRG: “Todos los elementos que construyen una educación privada, pero en un área que no tiene las posibilidades de adquirirla. Estamos haciendo llegar educación de excelente calidad a gente de la comunidad que tiene limitantes en todos los sentidos, y con ello estamos rompiendo con el paradigma de que sólo está al alcance de gente que lo puede pagar. Brindamos una hora diaria de inglés, computación, tenemos academia extracurricular de futbol, pintura y dibujo, todo esto para preparar a los niños para un México globalizado, no solamente para el entorno en el que viven”.
am: ¿Cuáles son los retos con los que se han topado?
HRG: “Una gran problemática de la comunidad fue el ir transformando la mentalidad de los padres de familia, la limitante que había para que sus hijos estudiaran en un colegio privado, con una colegiatura de una cuota realmente simbólica. Hacerles saber que sí les convenía hacer un esfuerzo extra para que sus hijos vinieran a estudiar, para que sus hijos se comprometieran, y ellos, sobre todo, con una formación académica que derribara fronteras”.
“Otro gran reto que conservamos en esta comunidad es lidiar con toda la problemática de consumo de sustancias ilícitas”.
am: ¿Cómo han superado esas problemáticas?
HRG: “Aquí somos un equipo muy comprometido que está al pendiente todo el tiempo y actuamos rápido, tenemos psicólogas, clínica y educativa, talleres de prevención y escuela para padres, ya que es muy importante trabajar en colaboración con los papás”.
am: ¿Qué apoyos se necesitan hoy en día?
HRG: “La preparatoria está en construcción desde hace aproximadamente siete meses, la entregan a finales de mayo y se necesita equipar el edificio para que en agosto se abra todo para los alumnos que ingresan a primer semestre de preparatoria. Estamos buscando fortalecer la tecnología en el plantel, equipando las aulas con proyectores, siempre habrá muchas necesidades. Es importante que, como ciudadanos, la gente esté abierta a apoyar en proyectos como este, a veces pensamos que sólo se puede ayudar con dinero, pero también se ayuda con tiempo, compartiendo lo que saben, con talleres educacionales de distintos ámbitos, todos son bienvenidos”.
Actualmente la Escuela para el Futuro Joaquín Yamín Saade tiene 330 alumnos desde primero de preescolar hasta tercer grado de secundaria, y se espera que la matrícula crezca con la terminación de la construcción de la preparatoria, programada para iniciar clases de primer semestre en el ciclo 2018-2019.