Sin perder de vista, de acuerdo a lo que ahora sabemos desde el punto de vista holístico e integrador, el ser humano es una unidad indivisible entre lo biológico, lo psicológico, social, ambiental y espiritual en donde todo se relaciona todo con todo; haré mención del movimiento que hace énfasis en una de las partes de la totalidad, y así como se habla de salud mental, ahora hablaremos de la salud sexual.
Con la premisa de que, si no es salud integral, no será salud total. Requerimos hacer visible lo que la naturaleza nos ha dado. Es muy probable que la salud sexual tenga un gran vínculo con la educación de la doble moral, ya que aunque todas y todos tenemos derechos y responsabilidades sobre nuestra vida, salud, sexualidad y relaciones con los demás, hay áreas que no se hablan pero se ejercen, dando lugar, en muchas ocasiones a una doble vida, y la sexualidad es una de esas áreas.
No es sin razón el que estemos viviendo situaciones de violencia, en nuestro momento se ha enaltecido la muerte y las acciones violentas y menospreciado las virtudes; al hablar de sexualidad estamos hablando de valores tales como: respeto, responsabilidad, honestidad, intimidad y amor entre otros.
Es por lo anterior que bien vale la pena apoyar todos los esfuerzos para prevenir los graves problemas de violaciones, falta de respeto, embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual. Por ello este 4 de septiembre, por primera vez en México y en 27 países del mundo, se celebra el Día Mundial de la Salud Sexual, con el propósito de promoverla y lograr el reconocimiento de los derechos sexuales como inherentes a las personas para poder exigir su cumplimiento.
Con el lema Hablemos de eso… hablemos de salud sexual, comunidades y organizaciones de 27 países de cinco continentes, promoverán espacios de discusión y reconocimiento de la salud sexual como parte integral del derecho a la salud.
Este tipo de acciones son necesarias debido a que, en el escenario nacional, la violación a los derechos sexuales es una constante, resultado de ello es la “alta prevalencia” del embarazo adolescente, consecuencia de la desinformación y la demanda insatisfecha de anticonceptivos.
De acuerdo con este análisis, entre las mujeres mexicanas de 15 a 19 años, es de esperarse que cerca de 835 mil hayan tenido un hijo a los 18 años o más jóvenes.
En el mundo, las y los jóvenes de 15 a 24 años representan 45% de las nuevas infecciones del virus de inmunodeficiencia humana (VIH/Sida). Mientras que, en México, 29.7% de personas que viven con sida, tienen entre 15 y 29 años, según datos del Centro Nacional para el Control y Prevención del VIH-Sida (Censida).
Es trascendental que se realicen acciones concertadas entre gobierno y sociedad civil, así como una campaña que brinde información acerca del derecho a la libertad sexual, la autonomía, integridad y seguridad sexuales, el derecho a la privacidad sexual y el derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.
Ahí radica la importancia del lema del primer Día Mundial de la Salud Sexual, es un primer paso para comenzar el diálogo entre la sociedad organizada, autoridades y la población en general, con la finalidad de que el ejercicio de estos derechos se comprenda como parte de la salud sexual. Si podemos hablar con respeto de todos los temas, éstos se enaltecen y mediante nuestra aceptación llegaremos a la verdad, que es el único camino a la libertad.
“La salud sexual es un estado de completo bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad, no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o malestar. La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso hacia la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y cumplidos.”
La sexualidad es un aspecto central de ser humano, presente a lo largo de toda la vida, incluye al sexo, género, identidades y roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Este año está enfocado en los aspectos emocionales de nuestra sexualidad. En el contexto del amor y la intimidad como una posibilidad para todos y todas, sin importar la forma de sexualidad con la que se identifiquen. El amor y la intimidad son parte de nuestra sexualidad y la salud sexual también se relaciona con nuestras reacciones afectivas hacia nuestros seres queridos.
Es importante recordar que es una celebración, así que hagámosla alegre, inviten a las personas a compartir las formas en las que ama, o a demostrar el afecto, inviten a las parejas a inventar formar de demostrar que se importan uno al otro más allá de su conexión física. Recuerden que el amor y la intimidad son tan diversos como la sexualidad misma, así que incluyan a todos y todas en la celebración, sin importar la edad, sexo, religión, orientación sexual, color de piel, estatus socio-económico, nivel educativo o cultural, capacidades o discapacidades, NO HAY LUGAR PARA LA DISCRIMINACIÓN.
¡Por la Construcción de una Cultura de Paz!