No queremos ser como el tipo al que nadie quería invitar a sus fiestas de cumpleaños porque su diversión era agitar la coca y soltar la espuma a presión hacia las velitas del pastel justo cuando el cumpleañero les iba a soplar. No queremos ser aguafiestas, pero tampoco campanero a destiempo, esos que echan las campanas al vuelo de manera prematura cantando victorias que aún no se dan. Para solucionar un problema primero debemos estar enterados de que existe.
Algunos de ustedes que son muy avispados, lo decimos porque nos consta, se imaginarán quizás de lo que les queremos comentar hoy. La vana ilusión del “nearshoring”, ese fenómeno que acapara la jerga del comercio y que significa traer las costas hacia nosotros. Fabricar en nuestra tierra lo que antes importábamos, y exportarlo o consumirlo. Es decir, SUSTITUCIÓN de lo asiático vía las ventajas geográficas de México con el mayor mercado del mundo, el de EU.
El Gobernador de Nuevo León, por ejemplo, el joven fisiculturista Samuel García, dijo que Nuevo León (“Su” Nuevo Nuevo León) se iba a PAPEAR con el nearshoring y mencionó cifras estratosféricas de inversión, con tantos ceros que ni Jerome Powell, el Jefe de la Fed gringa, las maneja. ¡No nos hagamos ilusiones!
Nuevo León NO PUEDE hoy, en las actuales circunstancias, y con los genios de la ineptitud que tenemos gobernándonos, aprovechar ni remotamente el “nearshoring”. Son varias las razones, pero hay una muy elemental, básica, primaria. ¡No hay suficiente energía eléctrica!
Es un hecho, “it´s a fact”, dicen directivos de empresas internacionales que han pretendido expandir o iniciar operaciones industriales en Nuevo León.
Al día de hoy -y les suplicamos que platiquen con gente que intenta establecer un nuevo negocio para que corroboren lo que aquí les comentamos- van con la CFE a firmar un contrato nuevo de Luz y no les pueden dar más de 100kW. Ello cuando su proceso, en muchos casos, REQUIERE MUCHO MÁS.
Conocemos de empresas que buscan instalarse en el NNL y arrancar operaciones, pero necesitan no 100, sino 1000 (MIL) kW y la CFE les dice que “NO PUEDE” abastecerles más de 100kW. ¿Con estas limitaciones tan básicas cómo demonios es que el NNL se va a “papear” con el “nearshoring”?
Ahora que, estimados lectores, nadie entiende por qué la CFE está tan limitada en Nuevo León si se supone que el Emperador Lopezuma ya le compró a Iberdrola sus plantas, entre ellas la Central de Dulces Nombres que Iberdrola operaba en el Estado. La cual es una plantona, muy eficiente, que supuestamente es más que suficiente como para abastecer a las nuevas industrias con abundante energía eléctrica a muy bajo costo.
Desconocemos en qué manera es que la CFE no puede aprovechar las centrales “turnkey” (es decir, listas para operar) que Iberdrola generaba y que SURTÍA electricidad con gran eficiencia a un sinnúmero de industrias locales. Resulta inexplicable.
Tanto como el hecho de que en México hay escasez de medicinas, bombazos que matan policías, ello cuando el Gobierno afirma que controla la violencia, ni por qué continúa en las Aduanas la CORRUPCIÓN.
Es uno más, el descrito, de esos misterios que abundan en México, como por ejemplo: si el Presidente no quiere someterse al respeto a las LEYES que nos rigen ¿quién lo va a obligar? ¿O de qué sanciones se hará acreedor el Emperador Lopezuma por colocarse a sí mismo por encima de la Ley y en lugar de ser el ejemplo a seguir en su respeto, sienta el feo y peligrosísimo precedente de ser su primer violador?
Seguramente ya se le olvidó a este Señor que cuando tomó posesión JURÓ solemnemente “respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes que de ella emanen”.
Tristemente nuestro fisiculturista Babynator se ha entregado totalmente a Lopezuma -y con ello queremos decir que entregó a Nuevo León- en la creencia que al arrimarse al Tirano Macuspeño se fortalecería en sus luchitas contra los legisladores en el Congreso local del PRI y del PAN. Si acaso el macuspeño le estuviera ayudando, ya habría resuelto el problema de la falta de energía, ¿no? O, mínimo, entregarle TODAS las participaciones que la Federación le debe al Estado.
Para poder aprovechar las ventajas indiscutibles del “nearshoring” PRIMERO deben subsanarse enormes carencias de primer orden que subsisten en el “Nuevo Nuevo León”.