Con dedicatoria azul
Más allá de los argumentos técnicos de un lado y del otro, está claro que el revés que el Congreso del Estado, orquestado por la mayoría panista, le dio a la iniciativa de ajustes en el cobro del impuesto predial al Municipio de León, lleva también una dedicatoria a la alcaldesa Alejandra Gutiérrez y su fractura con el grupo de poder.
Al menos así es como se interpreta desde el Palacio Municipal donde no comprenden los argumentos para tirarles su iniciativa. Y menos cuando el dictamen que se puso a consideración de las comisiones unidas de Hacienda y Fiscalización y de Gobernación y Puntos Constitucionales, daba el visto bueno a la propuesta.
Todo esto en el contexto del amago con su salida de las filas de Acción Nacional. No hay que olvidar que tras una reunión -el domingo 23 de noviembre- con el jefe nacional, Jorge Romero, Ale puso en “pausa” su renuncia, pero habló de condiciones. Una fue una reunión entre Jorge, Ale y Libia, que no se ha concretado.
Lo que pasó esta semana la dejó muy molesta, aunque si esperaban que esto fuera la gota que derramó el vaso para tronar y despedirse de una vez por todas del PAN, parece que tendrá que esperar un poco más. Esta decisión no la ha tomado todavía.
Aquí un párrafo de lo que citaba el dictamen que venía en sentido positivo:
“De los rangos citados, como elementos cuantitativos de las tarifas progresivas, se cumple con el requisito de medición de la carga tributaria que tienen los contribuyentes en virtud de su riqueza, lo que motiva que el impuesto sea en proporción a su capacidad contributiva, sin que se rompa el principio de equidad…
“Resultando de esta manera que la tarifa progresiva cumple con los requisitos avalados por las autoridades legislativas y espalda por las máximas autoridades jurisdiccionales, al ser una tarifa proporcional y equitativa en términos del numeral 31, fracción IV de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, determinando una contribución directamente sobre la riqueza de los particulares”.
En términos simples, no parecía haber técnicamente un problema en la iniciativa que planteaba en lo general incrementar de 9 a 12 los rangos de las cuotas fijas y de las tasas, de acuerdo al valor fiscal de los inmuebles. Justo lo que llaman las “tasas progresivas”, que paguen más quienes tienen propiedades de mayor valor.
¿Técnico y/o político?
Nadie lo esperaba cuando el lunes 8 sesionaron las comisiones unidas de Hacienda y Fiscalización y de Gobernación y Puntos Constitucionales, ambas encabezadas por dos panistas, Víctor Zanella y Juan Carlos Romero, respectivamente, cuando, para que la cuña apriete, fue la exregidora y exgran amiga de Alejandra, Jared González, quien presentó las reservas para echar abajo la propuesta leonesa.
Jared, quien fuera coordinadora de la fracción panista en el Ayuntamiento el primer trienio de Alejandra, expresó que la lealtad debe ser con la gente y cuando algo impacta en el bolsillo de las familias, debe ser analizado con sentido social. Sostuvo que la propuesta era un ajuste inequitativo y desproporcionado, por lo que no se podía normalizar que se trasladara la carga financiera a las familias. ¡Ups!.
La secundó el verde Sergio Contreras diciendo que no había sustento técnico, aunque en el ayuntamiento la regidora del tucán, Norma López, votó a favor.
La explicación del titular de la Unidad de Estudios de las Finanzas Públicas, el ex diputado y ex dirigente estatal del PAN, Gerardo Trujillo, fue que no se justificaba el dividir en dos rangos el cobro para los inmuebles con valor de hasta 1.5 millones.
En 2025 los inmuebles con valor de hasta 1 millón 552 mil pesos tienen una tasa de 0.234 % y cuota fija cero. La propuesta 2026 era que los inmuebles hasta 776 mil 142 pesos quedaran con igual tasa y sin cuota fija, pero los de valor de 776 mil 142 pesos a 1 millón 552 mil, sí aplicarían una cuota fija de $1,816 y tasa de 0.257 %.
El jueves, en la sesión del Pleno del Congreso, se votaron las 46 leyes de ingresos municipales y en el caso de León la propuesta de dividir en dos el primer rango del valor de inmuebles, no pasó. Al final sí aumentaron de 9 a 12 rangos con un aumento promedio en el 4 %, pero no como el ayuntamiento leonés los planteó.
A decir del Gobierno Municipal, el ajuste propuesto a los inmuebles de entre 776 mil a 1 millón 552 mil significaba un incremento promedio menor a la inflación. Y más del 70 % de las cuentas quedarían sin ninguna alza.
El impacto que sí habrá en las finanzas municipales es que la proyección era incrementar en 63 millones de pesos los ingresos propios con estos ajustes y al final esperan solo 32.2 millones más, es decir casi 31 millones menos de su pronóstico.
Sí tendrán más ingresos pero no los esperados para hacer frente al presupuesto de egresos 2026 que ya está en análisis y que se aprobará en la siguiente semana.
La sorpresa en casa
El 30 de octubre, con 14 votos a favor y solo uno en contra, sin mayores complicaciones, el Ayuntamiento de León aprobó la iniciativa de Ley de Ingresos para el 2026 y la turnó para su análisis y dictamen al Congreso del Estado.
Un día antes, el 29 de octubre, en la sede del PAN Estatal, Alejandra Gutiérrez corrió las cortesías políticas y, acompañada de su equipo técnico, se reunió con la dirigencia azul y legisladores locales de su partido para explicarles la iniciativa.
En las fotos sonrientes aparecen Alejandra junto al coordinador de la fracción del PAN, Jorge Espadas Galván y el dirigente y diputado Aldo Márquez Becerra. También asistieron: Juanita de la Cruz, secretaria general del PAN; los diputados leoneses Ana Esquivel, Rolando Alcantar, Marisa Ortiz, Jared González.
Con Alejandra fueron los síndicos Román Cifuentes y Ma. Esther Santos, el regidor Beto Moreno, el director del Sapal Enrique de Haro, el secretario del Ayuntamiento Pablo Elizondo, y por supuesto la tesorera Graciela Rodríguez.
Por cierto a este encuentro se refería Aldo en su conferencia de los lunes cuando le preguntaron de la comunicación que tenía con Alejandra. Pero un cara a cara con la alcaldesa para hablar del conflicto interno, nunca lo hubo. Y eso directamente se lo cuestionó ella a Aldo cuando se vieron en la presentación del programa de la Feria.
Regresando al tema predial. Hasta ahí pareciera que no habría ningún escollo para que, como cada año, se aprobara la Ley de Ingresos de León. No hay que olvidar que la alcaldesa era precisamente la que arrastraba el lápiz para revisar las 46 iniciativas cuando encabezaba la Comisión de Hacienda en el Congreso del Estado.
Lo que se sabe es que la semana anterior el presidente de la Comisión de Hacienda, Víctor Zanella, se comunicó al Municipio para decir que había dudas con su propuesta. Y el equipo técnico municipal acudió a la Unidad de Finanzas para “aclarar”.
Pero tal “aclaración” no encontró eco y llegó la sorpresa en la sesión del lunes 8. Alejandra ‘se fue de espaldas’ y pa’ pronto se comunicó con Jorge Espadas a quien trasciende que le expresó su sentir de percibir algo más que una decisión técnica.
El diputado leonés (quien no oculta su aspiración por la candidatura a la alcaldía, en donde Ale ya sabemos tiene un favorito: Allan León) le dijo que lo revisaría. El miércoles llegó a Palacio Municipal y se reunió con la tesorera Chela, no con Alejandra, quien asistía a la comida navideña de alcaldes (as) con la gobernadora.
El final ya lo sabemos. Hubo algunos ajustes, pero el golpe a Ale fue duro y directo.
La pregunta de los 64 mil es ¿qué sigue ahora para Alejandra? No lo sabemos aún.
Deuda e impuestos
Esta semana se pondrá sabroso el cierre de año en el Poder Legislativo cuando se someta a aprobación el Paquete Fiscal 2026 del Estado de Guanajuato, en particular por dos cosas: la deuda de 8 mil millones y el alza en cobros estatales.
Ya sabemos que el PAN no tiene mayoría, cuenta con 17 legisladores de 36, necesita al menos dos votos más para que pase, aunque sea apenitas, el paquete. Ya Morena dijo en automático que no cuenten con ellos, la aprobación está en la cancha de los otros siete (dos verdes, dos del PRI, dos naranjas y una del PT).
El detalle es que está chiquillada no ha asegurado su voto a favor de la propuesta. Y es que, por más que los alcaldes y alcaldesas los hayamos visto el miércoles muy contentos en su comida navideña con la gobernadora Libia García, los que votan son los diputados y estos tienen todavía muchas dudas sobre la deuda y los cobros.
De los 4 mil millones para el acueducto Solís-León, no parece haber problema, la bronca está con los otros 4 mil millones que se piden para ejecutar obras. Aunque los alcaldes no han hecho olas y hasta acordaron en la comida con Libia respaldar su solicitud con la firma de un desplegado conjunto, lo cierto es que ni los alcaldes (y menos los diputados) tienen hoy certeza de las obras a financiar con esa deuda.
Desde hace meses que el Gobierno del Estado generó expectativas con los ayuntamientos sobre el apoyo para obras, y estos han presentado las carpetas con los proyectos ejecutivos y validándolos para estar listos cuando llegue la hora.
Las iniciativas de Ingresos y Egresos 2026 se discutirán en la sesión del miércoles 17, pero si los legisladores de oposición no tienen antes claridad del respaldo que habrá del Estado a los municipios que gobiernan, el voto no está garantizado.
Lo otro es que la oposición toda (no solo Morena) tampoco va a respaldar el incremento en algunos de los cobros estatales, principalmente el del refrendo vehicular cuya propuesta es pasar de $672 a $1,180, un 76 % más. Seguramente habrá una contrapropuesta para amortiguar el golpe, y solo así darán su voto.
Sobre el argumento de que la Federación aprieta al Estado con menos recursos en áreas como Salud, para presionarlo a entregar su sistema, no dudan que es así. Lo mismo de que Guanajuato está por debajo del promedio que cobran la mayoría (en el caso del refrendo), sin embargo esto no es suficiente para apoyar este golpe al ciudadano.
Además los legisladores cuestionarán por qué hay actualmente un 35 % del padrón vehicular que no están pagando en tiempo el refrendo, ¿y si empiezan por cobrar?
Y además, cómo se verían los azules votando sin chistar los incrementos en los cobros que les pide su gobernadora unos días después de batear sin reparo a la alcaldesa de León bajo la bandera de proteger al pueblo. Ahí está el dilema.
UG y su sindicato independiente
El sindicato denominado Unión Independiente de Trabajadores de la Universidad de Guanajuato (UITUG) recurrió al Gobierno del Estado para pedirle que intervenga a fin de que puedan ser pronto atendidos por la rectora general Claudia Susana Gómez López.
Quieren hablar de asuntos laborales y dicen que no han sido recibidos con el argumento de que no ostentan el contrato colectivo de trabajo (CCT).
Tras analizar la petición de los trabajadores, el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Gobierno que comanda Jorge Jiménez, envió un documento al secretario general de la UG, Salvador Hernández, para plantear dicha solicitud y pedir el desahogo de la petición, en el marco de su autonomía universitaria.
Ellos recalcan que, atendiendo al principio de libertad sindical, cualquier trabajador de la UG puede adherirse al sindicato que mejor les convenga, y que la UITUG ya recibió de parte de las autoridades laborales su registro como sindicato.
Para los integrantes del sindicato no es excusa que la rectora no los reciba con el argumento de no tener un CCT, pues su trabajo se enfoca en la defensa de los trabajadores en materia laboral, con o sin tener el Contrato Colectivo de Trabajo.
La Universidad de Guanajuato a través de su área de Comunicación Social informó que sí recibirá a los trabajadores de dicho sindicato, en una fecha por confirmar.
Los integrantes de la UITUG demandan a la Universidad un trato igualitario como reciben los dos sindicatos tradicionales (el administrativo y el académico).