LA DECISIÓN de la Fiscalía General de la República de dar reversa a la exoneración de Raúl Rocha Cantú para hacerlo “testigo protegido” y revivir la orden de aprehensión en su contra, es un fuerte golpe en la mesa de la nueva titular, Ernestina Godoy, que parece desesperarse con todo el desorden que encontró.
ES INTERESANTE observar cómo se gestó este cambio de señales. Rocha Cantú fue citado a declarar la semana pasada no por la Fiscalía sino por la Secretaría de Seguridad Ciudadana que encabeza Omar García Harfuch y en dos ocasiones le dio la vuelta a los citatorios.
Según esto, el equipo de Harfuch quería hacer algunas aclaraciones sobre las indagatorias que había hecho hace algunos meses sobre el caso.
TAL PARECE QUE García Harfuch reportó el desaire a Godoy y vino el revire. Así que si alguien tenía alguna duda de que actuarían en mancuerna ambos funcionarios que vaya despejándose eso de la cabeza. Así es y así será.
POR CIERTO, TERMINARON las sesiones del Congreso y no llegó la solicitud para aprobar la embajada en “un país amigo” que encabezaría Alejandro Gertz.
EN LAS NEGOCIACIONES que encabezó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se ofreció darle una embajada con tal de que soltara la silla de la Fiscalía.
Cuentan que primero Gertz pidió Londres pero como ahí está la chiapaneca Josefa González Blanco, se le pidió que escogiera otra y entonces se le ocurrió Alemania y le dijeron que sí.
YA EMPIEZA a surgir la duda de que realmente le cumplan, dada la cantidad de asuntos que le han ido brincando a Godoy en la Fiscalía y que dejó tirados el propio Gertz, como el de Rocha Cantú.
LUEGO de que la exalcaldesa morenista de Múzquiz, Tania Flores, fue obligada a declarar ante un juez en un caso de abuso de funciones, ayer Luisa María Alcalde salió en su defensa. La líder nacional de Morena, de gira por Saltillo, le lanzó un dardo envenenado al gobernador priista Manolo Jiménez.
ALCALDE señaló que se le hacía muuuy raro que la Fiscalía coahuilense pusiera hartos requisitos contra la exalcaldesa morenista en un caso de un presunto desvío de 28 millones de pesos. Y que en otros casos, como el de señalamiento de irregularidades en la alcaldía de Torreón, que gobierna el priista Román Alberto Cepeda, por un monto de 2 mil 500 millones de pesos, ahí sí no hubiera avances.
POR SUPUESTO que la líder morenista no dijo nada sobre los lazos que tiene la exalcaldesa con su hermano, el polémico diputado local morenista Antonio “Tony” Flores, más conocido como “Lord Lamborghini”, y sus contratos multimillonarios con la CFE.
PERO, bueno, la mandamás prefiere ver la paja de los desvíos en el ojo ajeno y no la viga (que viaja en Lamborghini) en el propio.