Aún en vacaciones, me preocupa mucho el futuro de nuestro amado País, que es la herencia para nuestra descendencia. No crece el PIB en los últimos 7 años. Y aunque México no es ni será la actual Venezuela, tenemos muchas condiciones de encaminarnos hacia un Estado totalitario, donde un solo partido, como lo hizo el PRI por 71 años, controle la totalidad de la vida nacional. 

El control del 25% del presupuesto nacional en manos de las fuerzas armadas; el sometimiento del Poder Judicial , el hostigamiento a los medios de comunicación , la creciente deuda pública y la derrama de apoyos sociales politizados, así como las alianzas en todos los niveles del régimen con el crimen organizado, son las principales variables que nos definen. La cuestión es que mientras más se conoce de los datos de la realidad nacional, más complicado se ve el futuro.

Pero todavía tenemos una clase media aspiracionista y un sector empresarial que se mantiene invirtiendo en el País y paulatinamente, la sociedad construye contrapesos para mantener la diversidad que tenemos, en este mosaico de ideas que nos diferencian pero que también nos unen. 

Me acerco a la tesis del libro “El pasillo estrecho: estados, sociedades y cómo alcanzar la libertad” (2019) obra de los economistas Daron Acemoglu y James A. Robinson, autores del éxito de ventas “Por qué fracasan los países”, para sostener que la sobrevivencia de México en el mediano plazo (estoy seguro que Morena seguirá en el poder al menos hasta el 2036) dependerá de la velocidad con la que las siguientes generaciones, construyan ciudadanía desde la sociedad civil. 

El libro argumenta que la libertad no es una condición “natural” ni un regalo de las élites, sino que es el resultado de un equilibrio delicado y constante entre el poder del Estado y el poder de la sociedad.

Ese equilibrio se da dentro de un espacio metafórico que los autores llaman: el “pasillo estrecho” que ahora en México es apenas suficiente para sobrevivir sin dejar de caminar. Afirman los autores que, si el Estado es demasiado fuerte, se convierte en un “Leviatán despótico” que domina y oprime a sus ciudadanos (como es el caso de China) y si, por el contrario, el Estado, el Leviatán, es demasiado débil, la sociedad cae en el caos, la violencia y la “jaula de las normas”, donde la ausencia de leyes efectivas impide la libertad (como el caso de México, con “abrazos y no balazos”). 

Los autores afirman que el “leviatán encadenado” es cuando la libertad sólo florece cuando un Estado fuerte es controlado y “encadenado” por una sociedad civil activa, vigilante y movilizada, con contrapesos efectivos.

Plantean que la libertad es una lucha diaria, que no se alcanza de una vez por todas; las sociedades pueden entrar o salir del “pasillo” en cualquier momento dependiendo de su capacidad para fiscalizar al poder, de ser críticos, de generar contrapesos. Los autores sostienen que la prosperidad sostenible solo es posible dentro de este pasillo, donde la confianza en las instituciones permite la innovación y el comercio. 

Analizan casos desde la antigua Grecia y el muro de Berlín llegando al desarrollo moderno en Europa, América y Asia, para explicar por qué algunas naciones logran instituciones inclusivas y otras no. En resumen, observan que la libertad sólo floreció cuando el Estado fuerte es controlado y “encadenado” por una sociedad civil activa, vigilante y movilizada.

Para quienes leyeron “Por qué fracasan los países”, aquí se centra en explicar cómo las instituciones económicas determinan la riqueza, El “pasillo estrecho” pone el foco en la lucha de poder política y social. En el primer libro, afirman que el cambio suele venir de “coyunturas críticas” o élites que abren el sistema, pero en este, aseguran que la sociedad civil es la protagonista: si los ciudadanos no nos movilizamos para “encadenar” al Estado, la libertad no sobrevive. 

La “Jaula de las Normas” es un nuevo enemigo de la libertad: las tradiciones o leyes sociales asfixiantes que existen en lugares donde el Estado está ausente. Advierten que incluso las democracias avanzadas pueden salir del pasillo y caer en el despotismo si la sociedad se vuelve pasiva. 

Leviatán Mexicano: Se aplica para entender la oscilación histórica de México entre un estado despótico (autoritarismo) y la debilidad institucional que impide garantizar la seguridad y el desarrollo. En el contexto mexicano, con nuestra historia de un partido dominante y la crisis de violencia, se menciona como un ejemplo de la lucha por mantenerse dentro de este “pasillo” para consolidar libertades reales y no solo formales. 

Es la necesidad de que la sociedad mexicana controle al Estado, evitando la subordinación social y fomentando la participación ciudadana para que el estado funcione. Solo así nuestra descendencia tendrá futuro.

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