POR FIN llegó el beneplácito de Estados Unidos al nombramiento de Roberto Lazzeri como nuevo embajador mexicano en Washington. La espera fue de casi un mes, pero el visto bueno se dio justo a tiempo para las visitas que harán el titular de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y el representante comercial Jamieson Greer.
LO QUE EXTRAÑA es la intempestiva cancelación de Sara Carter, directora de la Oficina de la Política Nacional Antidrogas, cuya presencia había sido confirmada por la propia presidenta Claudia Sheinbaum. No se ha explicado dicha cancelación aunque se especula que tiene que ver con la resistencia del gobierno mexicano a detener con fines de extradición a los acusados de Sinaloa, empezando por el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
YA SE ESTRENARÁ Lazzeri con estos encuentros que, en el contexto prevaleciente, no auguran ser tersos.
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PREVALECIÓ la cordura y la Presidencia de la República presentó su iniciativa para reformar la mal llamada reforma judicial. El replanteamiento que está haciendo la presidenta de la República tiene luces y sombras.
ES BUENO que reconoce que la reforma que se hizo en 2024 no sólo no democratizó el Poder Judicial sino que, por el contrario, lo metió en un mar de incertidumbre jurídica y malas decisiones de juzgadores. En ese sentido lo primero que se plantea es posponer un año la segunda parte de la elección, ya no se haría en 2027 sino hasta 2028, para que no coincida con los comicios federales.
SIN EMBARGO, en la iniciativa hay un asunto que preocupa a los estados, pues advierten que pierden autonomía y atribuciones exclusivas de las legislaturas locales.
SEGÚN SE LEE en la página 36 de la iniciativa, los Congresos estatales tendrán que replicar punto por punto, coma tras coma, la nueva reforma judicial federal. Esto es que se les niega el derecho constitucional a legislar como entidades soberanas, por lo que no podrán adaptarla a sus necesidades. Habrá que ver qué piensan al respecto los gobernadores.
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SIN DUDA es importante el golpe que ha dado la Secretaría de Seguridad que encabeza Omar García Harfuch en Morelos, al detener a alcaldes y funcionarios municipales vinculados al crimen organizado.
SIGUE LA MATA dando con ese modus operandi donde desde las propias alcaldías se administra toda la operación criminal. Los personajes detenidos han pasado por distintos partidos y queda claro que las organizaciones políticas no hacen ninguna revisión de sus candidatos y sólo les preocupa obtener votos sin importar a quién llevan al poder.
A VER SI ahora ahí en Morelos tratan de desenmarañar las relaciones sospechosas que rodearon ex gobernador y ahora diputado Cuauhtémoc Blanco, pues mucho de la descomposición actual tiene que ver con lo incubado en el gobierno del ex futbolista.