Cadena perpetua recibió “El Mayo” en la Corte del Juez Federal Brian Cogan en Nueva York siendo la nota no la condena, pues ya se esperaba, sino el hecho de que los Fiscales hicieron rodar por tierra toda la especulación del Gobierno mexicano respecto a que el FBI planeó el secuestro y la entrega de Ismael Zambada. Muy clarito quedó establecido que fue Joaquín Guzmán López “El Chapito” quien planeó y ejecutó el secuestro y entrega de Ismael Zambada, con el fin de ganar méritos ante la justicia norteamericana. Por su parte “El Mayo”, al ser sentenciado, recomendó a los jóvenes mexicanos “elegir otro camino”.
Mientras, comentando la sentencia, el Director de la DEA, Terry Cole, afirmó que éste “no es el final, sino solo el principio”. Vaticinó que van por los funcionarios corruptos que solapan la actividad de las organizaciones criminales que trasiegan droga. No es la primera vez que lo dicen, por lo mismo, se parece un poco esta noticia a la del chamaco que gritaba “¡ahí viene el lobo!” no creyéndole la gente hasta que por fin se apareció el citado lupo.
Estamos razonablemente seguros que muchos de los cuatroteros ya no les creen a los funcionarios norteamericanos que afirman que viene su Depto de Justicia por los funcionarios corruptos de su partido, eso con todo y que el Distrito Sur de Nueva York ya pidió la extradición de los “Diez de Sinaloa” que incluye al Gobernador, Rubén Rocha Moya, y al Alcalde de Culiacán, así como al Senador del Estado, Inzunza. (Esto más el Secretario de Seguridad y el de Finanzas, que se entregaron motu proprio).
Mismos los ocho que quedan por los que el Gobierno sheinbaumista se ha atravesado y no los quiere entregar, algo muy parecido a lo que hizo el Ayatola de Palenque cuando la DEA arrestó al General Cienfuegos, exsecretario de la Defensa. Se montó en su mula y demandó con pataletas que se lo regresaran para “ser juzgado” en México, su FGR con Gertz Manero al frente lo absolvió, por supuesto, y los norteamericanos se quedaron trinando.
No queremos saber qué tan bien le fue a la presidente Sheinbaum en Nueva Jersey, en la final de la Copa del Mundo con Trump, a lo mejor la trató muy bien y le extendió trato social de Princesa, pero las declaraciones del día siguiente del Director Cole indican que los vecinos permanecen en estado de encamionamiento y no dejarán pasar la impunidad de los diez de Sinaloa. Necesitan pues los Cuatreros locales un “Plan C” que implementar cuanto antes, dado que ya iniciaron ayer las negociaciones del nuevo T-MEC y términos favorables para México lucen tan poco probables como una invitación a cenar a casa de Harry Kane extendida al Che Enzo Fernández, tarjeta roja de la selección argentina.
Ahora que, por otra parte, si tuviéramos acceso a Mr. Cole, le diríamos: “Sabe qué, Señor: ¡Se están tardando!”.
Es decir, una amenaza, sobre todo a nivel País, no personal, solo es creíble si las consecuencias se perciben como inminentes. Ya lleva tanto tiempo diciendo -sin hacer nada- el Gobierno de Trump, que actuarán, irán por los corruptos, realizarán acciones por tierra contra los Cárteles, ya la gente (y los cuatreros menos) no le da peso a las advertencias. Realmente no creen que harán algo, o sea, piensan que se trata de “bluff”.
No decimos que lo sea, al contrario, simplemente comentamos que desde el punto de vista de los cuatreros, con el paso del tiempo se les ha ido quitando el miedo a las consecuencias de solapar delincuentes, sobre todo los cercanos al Ayatola. Aun suponiendo que hubiese duda respecto a la seriedad de la advertencia, como quiera ello plantea una dicotomía que enfrenta el Gobierno: asignarle a la amenaza un grado de posibilidad o no.
A nuestro entender, no puede decirse que el riesgo sea “cero”, más bien -y sobre todo conociendo a Mr. Trump- cualquier intelecto medianamente funcional diría que sin ser “10” la posibilidad es más de “cinco”. O sea, existe una probabilidad mayor de que se dé, a la posibilidad de que no se dé. Entonces habrá que plantear la siguiente pregunta: ¿Qué tan dispuesta está la cuatroté a jugarse el futuro de México en un evento que es más posible que suceda a que no?
Este su h. servidor diría que no tiene ningún derecho a jugar al azar con el futuro del País y que debe ir a lo seguro, esto es: lo que es mejor para el País.
Asumir que puede pasar lo peor y hacer todo lo necesario -¡y más!- para evitarlo.