Salamanca.- Guanajuato se posicionó en el quinto lugar nacional en detección de tomas clandestinas en ductos de hidrocarburo al registrar 181 perforaciones en el primer trimestre de 2026, lo que representa una frecuencia de hallazgo de una toma cada 12 horas con 6 minutos.
La presencia constante de estos piquetes mantiene la presión sobre la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Salamanca, punto nodal para el procesamiento y distribución de combustibles en el Bajío.
De acuerdo con el reporte del Observatorio Ciudadano IGAVIM, la entidad concentró el 7.06% de las 2,563 tomas clandestinas de petrolíferos identificadas por la empresa estatal a nivel nacional. Guanajuato únicamente se ubicó por debajo de Hidalgo (731 tomas, equivalente al 28.52%), Jalisco (578), Estado de México (189) y Nuevo León (186).
A nivel municipal, la incidencia del delito en Guanajuato se focaliza principalmente en Pénjamo, que encabeza la lista estatal con 72 tomas clandestinas de hidrocarburo. Le siguen los municipios de Cortazar con 19, Villagrán con 18 y, con 11 perforaciones cada uno, Apaseo el Alto, Valle de Santiago y Apaseo el Grande.
Habla a estudiantes de operación
En este contexto de vulneración a la red de transporte de combustibles, el gerente de la Refinería “Ing. Antonio M. Amor” (Riama), Fidel Vizcaíno García, impartió una ponencia ante estudiantes de la División de Ingenierías del Campus Irapuato-Salamanca (Dicis) de la Universidad de Guanajuato. Durante el encuentro académico, el funcionario detalló el funcionamiento de los sistemas de calderas, turbinas y la generación de vapor a alta presión, enfatizando el rigor necesario para evitar desbalances operativos.

“Tenemos que suministrar el vapor a las presiones adecuadas para las diferentes plantas. Un desbalance en el sistema de vapor te puede tirar la refinería completa”, advirtió Fidel Vizcaíno García ante los universitarios al explicar la precisión con la que se regulan los parámetros operativos en las calderas del complejo.
Durante la charla, el especialista en ingeniería mecánica y química enfatizó que el fallo más mínimo en las líneas de conducción puede derivar en un siniestro mayor: “Si nosotros tenemos una fuga por una pérdida de integridad en una tubería, va a haber un incendio que puede ser de proporciones grandes”.
Para contener estas amenazas, resaltó el papel estratégico de las áreas especializadas en velar por la infraestructura física: “La inspección técnica cuida la integridad de los equipos en la tubería. Tenemos un departamento de inspección técnica que revisa periódicamente, calibra, así le decimos nosotros, todas las tuberías, ve el control de la construcción y de la relación de materiales”.
El ponente explicó que la rigurosidad es indispensable debido a las condiciones extremas bajo las que opera el complejo: “En una refinería nosotros manejamos hidrocarburos que están a muy alta temperatura que son inflamables, manejamos hidrógeno, manejamos productos muy calientes a mucha presión y que son inflamables”.
Riesgo por inestabilidad de petrolíferos
Expuso que otro de los riesgos operativos radica en el manejo de productos no terminados, como la gasolina primaria obtenida en la primera etapa de destilación. Advirtió que este subproducto no puede destinarse al consumo final sin estabilizar previamente su presión de vapor: “Si esto no lo estabilizamos y se lo echan al tanque, va a tronar el tanque, va a hacer calor en el Sol y se va a huir el fluido y va a tronar su tanque; lo primero que tenemos que hacer es estabilizar la gasolina”.
El especialista remató ante el alumnado que el dominio de las matemáticas, el rigor académico y la capacidad de resolver problemas en campo son las herramientas fundamentales para garantizar la seguridad operativa en instalaciones de esta magnitud.
Al término del evento, AM buscó una entrevista con el gerente para fijar una postura sobre la incidencia de tomas clandestinas y la seguridad en la red de ductos de la zona; sin embargo, el funcionario declinó la solicitud al señalar que requería autorización previa de las instancias correspondientes de la empresa para emitir declaraciones oficiales.
Pese a la reserva del directivo en la reunión universitaria, la constante interferencia en la red de transporte coincide con las medidas de contención de crisis de la empresa estatal.
Apenas el pasado 2 de septiembre de 2026, el Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME) Bajío de Pemex llevó a cabo en Salamanca su quinta sesión anual para revisar capacidades de respuesta, recursos y mecanismos de actuación conjunta con Protección Civil y autoridades locales ante posibles eventualidades en instalaciones de Guanajuato, Querétaro y Michoacán.
AM