León.- León concentra casi la mitad de los registros de escuelas particulares que dejaron de operar o formalizaron su cierre para el ciclo escolar 2026-2027, de acuerdo con información proporcionada por parte de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) con fecha de corte al 3 de septiembre de 2026.
En el estado de Guanajuato, la SEG identificó 69 escuelas particulares que dejaron de impartir actividades. De ellas, 28 corresponden a cierres voluntarios y 41 a planteles que ya no registraban actividad desde tiempo atrás.
En el caso de León, se concentran 34 de estos casos, donde 13 fueron cierres voluntarios y 21 corresponden a instituciones que ya no tenían actividades.
Luis Ignacio Sánchez Gómez, secretario de Educación de Guanajuato, señaló que la disminución en la matrícula ha provocado que algunas escuelas particulares dejen de operar.
“Hay de todo, pues evidentemente en León son las más, pero tenemos en Celaya, Salamanca, en todos lados tenemos una o dos. Tengo que reconocer que hasta con cierta tristeza de estos encabezados de grandes planteles que durante 60, 70 años se dedicaron al servicio educativo, bueno esto seguramente cambiaron los dueños, los titulares, se quedaron sin matrícula”, comentó el funcionario.
Sánchez Gómez aseguró que los estudiantes de las instituciones que han dejado de operar cuentan con alternativas para continuar su formación académica y afirmó que ninguno quedará fuera del sistema educativo.
Explicó que la SEG mantiene mesas de trabajo con escuelas particulares que enfrentan dificultades, con el objetivo de acompañarlas y buscar alternativas para que puedan continuar ofreciendo el servicio.
El secretario atribuyó principalmente el cierre de algunas instituciones a la reducción del número de alumnos y a que en determinados casos, el servicio educativo dejó de ser un negocio viable para sus propietarios.
Ante este panorama, en entrevista con AM, Ernesto Pérez Castro, presidente de la Federación de Escuelas Particulares de León, consideró necesario precisar si las cifras corresponden a instituciones completas o a Claves de Centro de Trabajo (CCT).
Explicó que una misma institución puede contar con diferentes claves dependiendo de los niveles educativos que ofrece. Por ejemplo, un plantel que imparte preescolar, primaria y secundaria puede tener una CCT distinta para cada nivel. Por ello, señaló que el número de claves reportadas por la autoridad no necesariamente equivale al número de planteles físicos que dejaron de operar.
De acuerdo con el representante del sector, algunas escuelas funcionan en inmuebles antiguos que presentan dificultades para adaptarse a las disposiciones actuales. A esto se suman trámites y permisos que involucran a autoridades municipales, estatales y federales.
Incluso, indicó que existen planteles ubicados en edificios considerados patrimonio cultural, donde realizar modificaciones para cumplir con determinadas normas puede resultar más complicado.
Descarta una crisis en las escuelas privadas
Aunque el número de cierres ha generado preocupación, Pérez Castro descartó que exista una crisis en el sector privado. Explicó que las condiciones son diferentes para cada institución, mientras algunas han perdido alumnos, otras han incrementado su matrícula o se mantienen estables.
“Así como cierran escuelas, también han abierto en los últimos años. Y hay escuelas que crecen y otras que no crecen. Entonces, el decir que el problema es que las escuelas particulares están en crisis y hay un problema con la educación privada creo que si hay ahí un poco de imprecisión, hablar de una crisis no, no creo que la haya. Me parece que la gran mayoría del sistema está funcionando, algunos con más dificultades que otras, pero no hay una crisis”, comentó.
Mientras que respecto a las obligaciones de los planteles que deciden cerrar, indicó que las instituciones deben entregar a las familias la documentación académica de los estudiantes y facilitar los procesos necesarios para que continúen sus estudios en otro plantel. También señaló que cuando una escuela recibió pagos correspondientes a un ciclo escolar que finalmente no inició, debe devolver esas cantidades a las familias.
Además de las obligaciones legales, consideró que existe una responsabilidad ética de informar oportunamente a los padres de familia cuando una institución enfrenta problemas que podrían poner en riesgo su autorización para operar. Agregó que algunos planteles han buscado alternativas para sus alumnos mediante la vinculación con otras instituciones.
Durante la mañana de este miércoles, AM realizó un recorrido por diferentes instituciones educativas para conocer su situación. Entre ellas se encuentra el Instituto Emperador Cuauhtémoc, que cuenta con antecedentes de operación en los niveles de secundaria y preparatoria.
Teresa Quiroz, directora del instituto aclaró que el colegio continúa operando, aunque actualmente únicamente ofrece el nivel de preparatoria. “Secundaria ya no hay, solo hay preparatoria, pero seguimos operando”, comentó.
Durante el recorrido también se visitó el preescolar Casa México, ubicada en la calle Donato Guerra, quien en su caso tuvo que terminar cierre de actividades, después de 25 años de historia. Otras escuelas visitadas durante el recorrido fueron el Instituto Balay, Instituto Jol Gua Ber, quienes también dieron fin a sus actividades académicas.
AM