Salamanca, Guanajuato.- Con la llegada de las bajas temperaturas y la disminución de luz solar, el Centro de Integración Juvenil (CIJ) advierte sobre el incremento de casos de Trastorno Afectivo Estacional (TAE), también conocido como depresión invernal, una condición que puede elevar hasta en un 15 % el riesgo de suicidio.
De acuerdo con información proporcionada por el CIJ, este tipo de depresión se caracteriza por síntomas como tristeza persistente, baja energía, aislamiento social, alteraciones en el sueño y pérdida del apetito, los cuales tienden a manifestarse en las épocas más frías del año.
La institución explica que la menor exposición a la luz solar reduce la producción de melatonina y serotonina, sustancias directamente relacionadas con el estado de ánimo. Además, el uso prolongado de dispositivos electrónicos que emiten luz azul, como teléfonos, computadoras y ordenadores, puede interferir con la secreción natural de melatonina, afectando los ciclos de sueño y el bienestar emocional.
En Salamanca, de enero a septiembre del 2025, el CIJ ha brindado atención en consulta a menos de cinco pacientes con depresión invernal o ideas suicidas, sin embargo, a nivel nacional las cifras muestran una tendencia preocupante en los últimos años.
Los jóvenes tienen mayor riesgo de conducta suicida
Durante 2022, el organismo atendió 46,947 pacientes en consulta externa, de los cuales 29 % acudieron por alguna condición de salud mental y 71 % por consumo de sustancias.
De ese total, 124 personas fueron atendidas por ideas o intentos de suicidio, principalmente jóvenes entre 15 y 35 años de edad (74 %). El 60 % fueron mujeres y el 40 % hombres.
En el mismo año, 243 pacientes recibieron atención por autolesiones, de los cuales el 77 % eran mujeres y el 40 % tenían entre 15 y 35 años.
En el primer semestre de 2023, fueron atendidas 121 personas por ideas o intentos suicidas (61 % mujeres y 39 % hombres) y 265 por autolesiones, con un 81% de casos en mujeres.
El Centro de Integración Juvenil subraya que entre los principales factores de riesgo para la conducta suicida destacan el aislamiento social, depresión, alcoholismo, baja autoestima, desesperanza y problemas familiares o de salud. A ello se suman los factores biológicos, hormonales, genéticos y geográficos, así como antecedentes familiares de suicidio.
El CIJ también hace énfasis en la importancia de tomar en cuenta que una persona en riesgo suele mostrar dificultad para resolver problemas, pérdida de interés en actividades, ansiedad y pensamientos recurrentes de muerte. Ante estas señales de alerta, se debe buscar ayuda profesional oportuna.
¿Cuál es el tratamiento para el TAE?
El TAE puede tratarse eficazmente de varias maneras, como la fototerapia, los antidepresivos, la psicoterapia o una combinación de estas. Si bien los síntomas suelen mejorar por sí solos con el cambio de estación, pueden mejorar más rápidamente con tratamiento, especialmente si se han agravado.
La terapia de conversación, en particular la terapia cognitivo-conductual (TCC), puede tratar eficazmente el TAE. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) son los antidepresivos más utilizados para tratar el TAE.
Para algunas personas, una mayor exposición a la luz solar puede ayudar a mejorar los síntomas del TAE. Por ejemplo, pasar tiempo al aire libre o organizar su casa u oficina de forma que esté expuesta a una ventana durante el día. Sin embargo, la exposición a la luz ultravioleta del sol puede aumentar el riesgo de cáncer de piel. Por lo tanto, debería consultar con su médico, según el sitio web de la Asociación Americana de Psiquiatría.
SS